Patria o muerte
No deja de ser un riesgo para los realizadores de un documental titularlo con el lema que ha taladrado el cerebro a los fatigados cubanos de la isla durante más de medio siglo.
A los pocos minutos de haber comenzado, sin embargo, el espectador entiende que aquel desastre ostenta cierto tufo deleznable, un dilema sin solución, con el cual la nomenclatura gobernante no ha tenido que lidiar en su vida de esplendores: o asumes la patria que yo te propongo, sin alternativa, frustrante, indigente, politizada hasta los dientes, o te cierro el camino con la muerte.
No hay tercera posición, ni esperanza de cambio, ni disidencia reconocida, y así lo relata, en detalle, con voces de cubanos de a pie y sus contrapartes artísticas e intelectuales, en una suerte de singular confluencia de opiniones, el revelador documental de la actriz española Olatz López Garmendia, Patria o muerte: Cuba, Fatherland or Death.
Hoy por hoy, la isla ostenta una filmografía curiosa, de productores foráneos, que han intentado, en diversas épocas, dilucidar la cacofonía de una dictadura ejemplarmente totalitaria.
Algunos de los documentales fueron dirigidos por cubanos exiliados como es el caso de Nadie escuchaba, La otra Cuba, Conducta impropia, Fiel Fidel y otros, por extranjeros desprejuiciados y distantes de la izquierda cómplice, que muestran el fracaso del proyecto nacionalista tergiversado por las ambiciones políticas desmedidas de una familia: Fin de siglo, Cuba 111 y Patria o muerte, dirigido por el ruso Vitaly Mansky en el año 2012.
Sin embargo, el antecedente cinematográfico más cercano de este nuevo Patria o muerte es Havana, realizado por la checoslovaca Jana Bokova en 1990, apabullante crónica del desastre con notables similitudes, no obstante los años transcurridos.
En Havana, resulta memorable la persona que cuenta como se acostó en el segundo piso de una cuartería y amaneció estrepitosamente en el primero, luego de un derrumbe, mientras en el documental de López Garmendia un niño afirma que le debe la vida a su padre cuando lo sostuvo por la camiseta, al desprenderse el balcón donde se encontraba parado.
Bokova todavía logra reflejar la contraposición de voces afines a la revolución, como la del poeta Pablo Armando Fernández, y la de Reinaldo Arenas, en las antípodas. Garmendia, por su parte, ha preferido dar tribuna a intelectuales y artistas vetados en su propio país como son: Aldo Rodríguez (“Cuba es un lugar de frustración”), del dúo de raperos Los Aldeanos; Antonio José Ponte (“Escapar es la salvación, te tienes que ir”), Reinaldo Escobar (“La gente ha perdido la noción de que tiene derechos”), además de Yoani Sánchez, Wendy Guerra, Rafael Fornés, Gorki, Danilo Maldonado, El Sexto; Ismael de Diego, Carlos Quintana y Osdalgia.
La realizadora estuvo haciendo incursiones subrepticias en Cuba durante cuatro años y terminó por contratar al fotógrafo Claudio Fuentes cuando se dio cuenta que estaba en peligroso clandestinaje. Patria o muerte: Cuba, Fatherland or Death, producido por Julian Schnabel, tiene un montaje enervante de Ismael de Diego que va intercalando la ruinosa realidad circundante con sus “zombies”, tratando de sobrevivir el absurdo cotidiano.
Hay un momento donde figura el sonido del secuestro policial sufrido por Yoani Sanchez, donde se escucha la verdadera naturaleza de la represión, mientras en otro fragmento, cerca del final, llega a La Habana el Presidente Barack Obama y su esposa, y el documental muestra como Claudio Fuentes, el fotógrafo, es subido a un carro policial a empellones y groserías, como colofón de este repaso recurrente de los males del castrismo.
Patria o muerte: Cuba Fatherland or Death, se exhibe en el Coral Gables Cinema desde mañana viernes 11 de noviembre.
Crítico y periodista cultural.
Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2016, 3:56 p. m. with the headline "Patria o muerte."