¡Qué semana en Venezuela!
Al evaluar los alcances del proyecto inconstitucional “Asamblea Nacional Constituyente Comunal” en torno a las fuentes de su inspiración, hurgo en impresos de igual tendencia a través de la historia.
Aun cuando consigo ciertos textos elaborados por burócratas cubanos comunistas con reseñas de dudosa objetividad a mi criterio, me remonto a los inicios del siglo XX, época en la cual acontece el 25 de octubre de 1917 la revolución de los bolchevique contra el gobierno provisional socialista moderado que dio al traste con el imperio del zar Nicolás II.
Vladimir Lenin, líder bolchevique de la revuelta, instaura una autoridad temporal que dura años en el poder cuya intención es la convocatoria de una constituyente.
En los posteriores congresos soviéticos su articulado estará marcado por el voto de desigual valor, la censura, el autoritarismo y el indefinido tiempo en el ejercicio del poder de sus autoridades.
Para ello lograr fue necesario instaurar “ en nombre del pueblo” un aparato represor contra los adversarios al principio, para luego realizar purgas fatales entre sus correligionarios.
El ambicionado logro era y es la antidemocrática permanencia en el poder de manera indefinida.
Los liderazgos de Stalin (1922-1953) y Putin (1999- la actualidad) son solo ejemplos de lo indicado.
Esta semana la política en Venezuela se caracterizó por novedosos acontecimientos. Aunque algunos nunca antes fueron observados en la historia republicana de la nación otros son repetitivos de la gesta gloriosa del pueblo. Lamentablemente debemos reseñar por igual la traición palaciega por el terror y el maniobrar de ilegítimos cabecillas.
Nicolás Maduro viéndose rechazado por el soberano luego de iniciativas vengativas que arrojan hasta la fecha 114 muertos, cientos de heridos, numerosos detenidos y 400 presos políticos; intenta el bochornoso acto ilegal e ilegítimo de convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente para instaurar por vía de la fuerza una entelequia legislativa de su exclusivo manejo y designio donde solo una minoría decide.
Esta iniciativa, la cual se reunió este viernes 4 de agosto, ocupó por asalto el histórico Salón Elíptico en Caracas, en una suerte de sarao. Dicho diligenciar será desconocido por el nacional junto a los países libres del mundo.
Hoy descubierto el asalto a la legalidad, los venezolanos y el mundo lo rechazan por violatorio su vigente Constitución nacional y los derechos humanos.
Los ciudadanos rechazan el narcotráfico y exigen la reconversión hacia el ejercicio democrático del poder así como el extrañamiento del usurpador colombiano bajo cualquier vía o iniciativa.
Apoyados por gobiernos solidarios en esta encrucijada por la libertad, no abandonarán las calles que en justo reclamo le arrebataron a los esbirros comunistas.
De ausentarse el apoyo multi-continental por recónditas intenciones de inciertos dirigentes, el común caería bajo el rigor de la tiranía que ansía subyugar a los bolivarianos hasta su más elemental condición animal.
Poner en riesgo el meritorio grito por Venezuela y su democracia; los venezolanos no lo harán.
El tirano Maduro, cual delincuente capturado en el hecho, ofrece elecciones regionales para lograr ser reconocido el aparato gobernante comunal parcializado; ello como una estrategia de distracción.
El elector no asistirá a concierto alguno de escogencia hasta tanto no sean renovados bajo la actual Constitución los poderes públicos y realizadas elecciones libres.
Quienes hoy se inclinan por tan deplorable iniciativa serán desconocidos por la base de sus organizaciones y conducidos al ostracismo por inconsecuentes.
El hombre de a pie es coherente al expresar que los muertos, heridos y presos no pueden ser olvidados por titiriteros palaciegos que solo piensan en borrón y cuenta nueva.
Una vez legitimada la ANCC con la presencia de la oposición en sufragios de menor cuantía como los locales, escucharemos como en la Unión Soviética de Iosif Stalin el zumbido de los sables entre gallos y media noche.
Basta de mercenarios e invasores. Es preferible escalar hasta lo más alto del pico Bolívar en los Andes y pedir ayuda con la esperanza de ver llegar a las costas los buques de la libertad, que ser esclavos para siempre.
Director de Venenoticias.
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de agosto de 2017 a las 2:23 p. m. con el titular "¡Qué semana en Venezuela!."