Ojo perezoso es más serio de lo que parece
Se le llama popularmente ojo perezoso porque simplemente deja de trabajar y cede la función al otro. Pero, de acuerdo con el doctor Richard Simon, oftalmólogo pediátrico de Baptist Hospital Center for Excellence in Eye Care, el verdadero nombre de la condición es ambliopía y es más seria de lo que parece.
“Esta afección es silenciosa y difícil de detectar por los padres y también por el niño, pero tiene un tiempo límite para ser tratada y evitar consecuencias mayores’’, destaca el especialista.
La ambliopía es un proceso que se considera neurológicamente activo.
“Existe un sistema en el cerebro que reconoce cuando la visión es normal. Para que la imagen que recibe el cerebro sea clara es indispensable que los dos ojos estén coordinados. Si por alguna razón no está sincronizada esta función, el cerebro no capta las imágenes que se proyectan en el ojo perezoso o afectado. Poco a poco va cancelando su función y, por consiguiente, la visión’’, explica el especialista.
De acuerdo con la Amblyopia Foundation of America, el ojo perezoso es la principal razón de la pérdida de la visión de uno de los ojos, en los Estados Unidos. Es, además, según la Children’s Eye Foundation, una dolencia que afecta a aproximadamente un tres por ciento de los niños, que por lo general sufren una forma de ambliopía antes de los seis años.
Es el pediatra uno de los primeros en percatarse de esta condición, que puede aparecer tan temprano como en un bebé de tres a cinco meses.
“El primer examen de la visión que se le hace al recién nacido puede descartar otras enfermedades, pero hay que darle un tiempo a que los ojos del niño acaben de alinearse porque es normal que en las primeras semanas tiendan a desviarse y aún no hay razón para preocuparse’’, destaca la doctora Janka Baiza, especialista en medicina familiar.
A menudo, la ambliopía se puede confundir con el estrabismo, que ocurre cuando se cruza la visión. No obstante, se considera que el estrabismo puede degenerar en ambliopía, debido a que causa una constante desviación unilateral de los ojos y cualquier cosa que interfiera con ese proceso de usar los dos ojos correctamente puede desencadenarla.
Sin embargo, mientras que el estrabismo se detecta con facilidad por los padres y los pediatras, no sucede así con la ambliopía.
“Es por lo general en la edad preescolar cuando más se detecta el problema, algunas veces por el pediatra otras en los exámenes de visión que se practican en las escuelas con el uso de los gráficos donde se determina si el niño ve bien por los dos ojos’’, dice Baiza.
Aunque no son síntomas definitivos, ella destaca que es importante estar a atento a cuando el niño se queja de que ve borroso, se frota los ojos o cierra constantemente un ojo para ver con el otro.
“No es común que los padres lleven a los niños pequeños al oftalmólogo, pero es aconsejable que todos los niños se sometan a un examen completo de los ojos antes de cumplir los cuatro años, existen pruebas especializadas que descartan la enfermedad’’, destaca Simon, como medida preventiva.
Si se detecta a tiempo esta alteración de la visión existen diferentes tratamientos para solucionar el problema antes de llegar a una cirugía o pérdida de la visión del ojo afectado.
“Hasta la edad de ocho o nueve años es posible corregir el defecto, es la edad en que se completa el desarrollo visual’’, explica.
Se considera que la ambliopía puede tener carácter hereditario y genético y es una condición en que la reducción en la visión del ojo no se puede corregir con gafas ni lentes de contacto porque es el cerebro el que no capta las imágenes que se proyectan en el ojo perezoso.
“Uno de los tratamientos más comunes es el de cubrir el ojo sano con un vendaje o parche por una o varias horas al día, de acuerdo a lo avanzada que esté la enfermedad. De esta manera, se fuerza al ojo perezoso a asumir sus funciones’’, explica Simon.
Los vendajes se pueden usar en combinación con las gafas. Algunos especialistas también pueden recurrir al uso de un colirio ocular, llamado atropina, que reemplaza los parches en la medida que provoca una visión borrosa temporal en el ojo sano y obliga a trabajar al perezoso.
De acuerdo con un estudio del National Institute of Ophthalmology, las gotas pueden resultar tan eficaces como el parche.
Este tipo de tratamiento puede prolongarse por semanas o incluso por meses, de acuerdo a cada paciente.
En el tratamiento de la ambliopía también figura como última alternativa la cirugía, que no ofrece resultados completos.
“La cirugía no hace mucho en la recuperación de la visión, simplemente ayuda a corregir los músculos y por consiguiente la posición del ojo para que no se desvíe hacia uno de los lados’’, explica Simon.
Aunque los estudios son limitados, algunos especialistas consideran que hay esperanzas de mejorar la condición después de los 17 años, sin embargo, la mayoría advierten que es antes de los nueve años de edad que el tratamiento tiene mejores resultados y evita la pérdida de la visión.
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de mayo de 2011, 5:00 a. m. with the headline "Ojo perezoso es más serio de lo que parece."