El Museo de la Diáspora Cubana ya tiene casa en Miami
Con la exhibición Dictators, Terrorism, War and Exiles, del artista cubano Luis Cruz Azaceta, abre sus puertas en Miami el American Museum of the Cuban Diaspora, ubicado en Coral Way y la 12 avenida del suroeste.
Mientras se montan las obras de Azaceta en las salas, se hacen los ajustes finales a la armoniosa y atractiva estructura, que ha estado al cuidado de la firma Rodríguez and Quiroga Architects, quienes con minuciosidad y muchos años de trabajo, a un costo de cerca de $10 millones, convirtieron el local de ensayos del Centro Arturo di Filippi de la Florida Grand Opera, en el Museo de la Diáspora Cubana.
Su directora es Ileana Fuentes, quien durante muchos años fue la consultora cultural de la institución, cuando todavía se le vinculaba al Museo Cubano de Arte y Cultura, entidad dirigida por Ofelia Tabares-Fernández. La actual directora apunta que la antigua institución, “el Museo Cubano, operó desde 1982 hasta 1996, año en que fue disuelto. Allí se hicieron cosas importantes, pero hubo grandes fallas, que lo hicieron desaparecer”. Luego añade: “La pequeña colección de arte que había se donó al Museo de Arte Lowe de la Universidad de Miami. Por ley, al dejar de existir el Museo Cubano, había que donar las propiedades, de manera que ésta es una institución nueva, no una continuación de ninguna otra”.
Fuentes explica por qué en el nombre del museo se emplea la palabra diáspora. “Se hizo para no usar la palabra exilio que es eminentemente política”, añadiendo: “se escogió diáspora que es más inclusiva, a todos aquellos que viven fuera de la isla, sin importar dónde”. El término diáspora para referirse a los cubanos residentes en el extranjero comenzó a emplearse desde la isla a mediado de los años 1980, como una manera de evitar la palabra exilio.
Luego de años de retrasos por falta de fondos, una nueva dotación aportada por el programa Building Better Communities Bond, del condado Miami-Dade, que recibe sus fondos de los bonos de obligación general (GOB), impulsó la terminación de la estructura. El resultado es que el Museo de los Cubanos en la Diáspora es ya toda una realidad.
El artista invitado para inaugurarlo, Luis Cruz Azaceta (1942), reside actualmente en Nueva Orleans. “Es un privilegio ser el seleccionado para inaugurar el museo de los cubanos en Miami”, expresó Azaceta, quien salió de Cuba con 18 años a finales de los años 1960. Afirma que se hizo artista en la Gran Manzana y que “el arte me dio una voz y un arma”.
Es un privilegio ser el seleccionado para inaugurar el museo de los cubanos en Miami
Luis Cruz Azaceta
artista plásticoSu obra se exhibe en más de 30 museos importantes en el mundo y siente satisfacción de reflejar la experiencia del exilio en sus piezas. De acuerdo a los estudiosos, Azaceta fue el primer artista en plasmar el tema de los balseros cubanos en la plástica.
Luis Cruz Azaceta es uno de los artistas cubanos más reconocidos internacionalmente. Su obra ha sido exhibida en el Museo Metropolitano de Arte de Nueva York y la muestra con la que se inaugura el Museo de la Diáspora Cubana reúne 32 piezas, algunas de gran tamaño, donde, explica el autor “trato de imaginar esas experiencias en el mar con vehículos caseros que muchas veces parecen obras de arte y no objetos de navegación”. Luego añade: “Mis temas a través del tiempo han sido muchas veces aquellos que tocan la separación de nuestras raíces”.
Ileana Fuentes precisa: “Esta muestra inaugural con 32 piezas de Azaceta, algunas monumentales, significa en término de calidad y profesionalismo, una afirmación y una revelación a los medios artísticos y culturales locales y del país, que el American Museum of the Cuban Diaspora, es una institución sumamente seria”.
Las obras en exhibición incluyen pinturas, dibujos, construcciones en madera y metal, entre otros formatos y materiales. La selección de las piezas se hizo a partir del título general de la muestra, Dictadores, terrorismo, guerra y exilios. “Mis obras, cambian frecuentemente de estilo”, explica. “Me gusta que la obra me sorprenda en el proceso mismo de la creación, disfruto cuando las cosas salen inesperadamente. Eso para mí es el misterio de la creación, el no saber”.
Este museo tiene unas pocas obras. Roberto Estopiñán dejó en su testamento 65 obras en papel para el museo. Tenemos piezas de Demi, Azaceta y José Bedia
Ileana Fuentes
directora del museoLa directora de la nueva institución señala que la junta directiva actual la preside el ingeniero Rafael Robayna de manera interina y la integran ocho miembros. Se esperan elecciones para enero del 2017. De la misma manera destaca que aunque el museo abre con esta celebración artística, la inauguración oficial será el próximo mes de mayo, pues “todavía faltan algunas cosas por precisar, como la acreditación del museo”, explica la directora. Para ese entonces espera realizar una amplia exhibición de obras cubanas en colaboración con el Museo Lowe.
“Ellos tienen mucho arte cubano, pero poco espacio para exhibirlo. Ya vinieron a nuestro museo y están interesados en una muestra de arte cubano en conjunto”, puntualiza Fuentes.
Las instalaciones del museo
El museo dispone de cuatro salas, en dos pisos. El proyecto, explica la directora, “es tener la colección permanente en la planta baja, y exposiciones itinerantes en el segundo nivel”. En el piso superior también hay un muy bien equipado salón que puede usarse para pequeñas obras de teatro, conferencias, presentaciones de libros, congresos, incluso cine, pues dispone de un equipo de proyección con tecnología de punta, y una gran pantalla.
Parte del propósito de los directivos es mantener el lugar activo en continuo movimiento, que atraiga público, que genere fondos. Esperan lograr subvenciones, así como contar con una serie de iniciativas privadas de recaudación para sostener la institución y comenzar a trabajar sobre la colección permanente del nuevo museo.
En la actualidad el fondo es muy pobre. “Este museo tiene unas pocas obras. Roberto Estopiñán dejó en su testamento 65 en papel que son grabados y dibujos para el museo. Tenemos piezas de Demi, Azaceta y José Bedia”, apunta la directora del centro. “También tenemos muchos compromisos, de obras que no han llegado porque en este nuevo edificio no podemos almacenarlas. Sólo disponemos de un pequeño espacio para las preparaciones de una nueva exposición”, explica Fuentes.
Tras reiterar que los fondos actuales son casi nulos, expresa: “Mientras no se pueda arrendar un lugar adecuado para almacenarla, hemos decidido ir formando la colección con la colaboración de los artistas y coleccionistas, pero reteniendo ellos las obras hasta que podamos recibirlas”.
Para la directora del Museo de la Diáspora Cubana, el abrir al público las puertas de la institución, significa que “la historia cultural desarrollada en la diáspora por el pueblo cubano en los últimos 60 años, tiene un lugar donde será escrita, conservada, celebrada y contada, para que todos tengan acceso a ese pedazo de la historia que un régimen dictatorial le quitó a Cuba”.
Dictators, Terrorism, War and Exiles, de Luis Cruz Azaceta, se inaugura el sábado 19, a las 8 p.m. A las 6 p.m. se presenta el libro de Alejandro Anreus sobre el artista. Las palabras de presentación están a cargo de Alfredo Triff, en el American Museum of the Cuban Diaspora, 1200 Coral Way, 305-529-5400. La muestra se extiende hasta el 26 de marzo.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de noviembre de 2016, 4:25 p. m. with the headline "El Museo de la Diáspora Cubana ya tiene casa en Miami."