Artes y Letras

Dos programas icónicos de Miami en teatro y en música

Desde la izq.: Willy Chirino, Lissette Álvarez y Eloy Cepero.
Desde la izq.: Willy Chirino, Lissette Álvarez y Eloy Cepero. pfarrell@miamiherald.com

Cada mes Eloy Cepero presenta a personalidades legendarias de la música cubana y latinoamericana en su programa Leyendas musicales, de la Universidad de Miami. Cada año Mario Ernesto Sánchez, director del Teatro Avante, trae a los cuadros teatrales más representativos de la lengua española a su Festival Internacional de Teatro Hispano de Miami.

Ambos son programas icónicos de las colonias cubana y latina en general de esta ciudad, una comunidad con tradición y respeto por la vida y creación de sus colonizadores desde hace más de 50 años. A ambos realizadores, Cepero y Sánchez, se les debe rendir tributo, por el homenaje que rinden ellos a tanto genio creativo. Sería la mejor señal de que esta es una sociedad pródiga y adelantada. Porque las eras políticas pasarán, pero los talentos dejan grandes frutos.

Este año el Festival de Teatro Hispano de Miami en su edición XXXI ha escogido a Uruguay como país representativo de las artes escénicas, y los afiches simbólicos han sido creados por el artista uruguayo Richard Barrenechea. El cartel del Festival muestra la figura de un teatro donde una pareja baila el tango, porque este género musical también representa a Uruguay. La noche en que se develaron los afiches, el del Festival y el del Día del Niño, en el Miami Dade County Auditorium, el pianista Francisco Paz dio un concierto, con música de Lecuona, Gershwin y otros compositores. Junto con el director de Avante, se pronunció allí además la Cónsul General de Uruguay, María Lourdes Bone Dadalt, para darle inicio oficial al Festival. Vea el programa en el mes de julio: http://www.teatroavante.org/

Leyendas musicales

En la Casa Bacardí de la Universidad de Miami, sede del Instituto de Estudios Cubanos y Cubano Americanos, ICCAS, se llevó a cabo la semana pasada, con la presencia y participación del escritor José Azel, investigador asociado de ICCAS, y en nombre de Jaime Suchlicki, su director, la función de Leyendas musicales de junio.

Los homenajeados fueron Willy Chirino y Lissette Álvarez, dos figuras de la música cubana exiliada, que no necesitan presentación. No solo recibieron ellos las medallas que otorga este programa, sino que contaron sus vidas, tuvieron con ellos a la madre de Lissette, otra gloria de Cuba, Olga Chorens, y la pareja cantó al final a dúo bellas canciones cubanas y puertorriqueñas, donde se desarrolló la carrera de Lissette. Chirino se lució, además de cantando, tocando su guitarra. Además, recibieron trofeos los tres, como miembros de la familia Pedro Pan, la organización que representa el éxodo de más de 14,000 niños cubanos entre 1960 y 1962, enviados solos a Estados Unidos para evitar que fueran adoctrinados en el comunismo, y de la que ambos fueron parte.

La reunión contó con varios músicos presentes y entre ellos al frente, Carlos Oliva, el director de Los Sobrinos del Juez, que participó en la conversación de vez en cuando. Luis Serrano, el cantante y músico que estuvo con Emilio y Gloria Estefan en Miami Sound Machine, contó sus anécdotas en relación con Chirino y otros músicos. José Prado, ex presidente de Telemiami y Omer Pardillo, el albacea del legado de Celia Cruz y representante musical de muchas otras figuras, también se encontraban en la audiencia.

“Me concibieron en Panamá y nací en Lima, Perú”, dijo Lissette, “porque mis padres andaban de gira”. Luego se fueron a Chile y Argentina. Cuando llegó a Cuba a los dos años y medio le hablaba con un acento del sur a la abuela, que ella imitó para gozo del público. En contraste, Chirino se enfrentó con Oliva: “El verdadero sobrino del juez soy yo”, dijo, porque su tío era juez en el sitio en que nació, Consolación del Sur en la provincia de Pinar del Río, en Cuba.

El sitio de Lissette en la música comenzó con sus padres, en el Show de Olga y Tony, que la incluyeron en sus programas a los cinco años de edad y grabó su primer disco, El ratoncito Miguel, en 1956. Mientras que para Chirino lo fue el haber escuchado a Benny Moré en su pueblo un 2 de febrero, Día de la Candelaria. A pesar de que el famoso cantante había llegado tarde –como siempre–, y bastante ebrio, se hizo un gran silencio y todos lo escucharon con gran respeto. “Yo quiero ser como ese tipo”, se dijo Chirino. “Gracias a Dios y a tanta gente, pude hacer lo que me gustaba”, declaró.

El resto es historia musical extraordinaria para ambos artistas. Ella es la madre de tres hijos con Chirino, y este tuvo tres hijos más anteriormente. Cuando les pregunté que cómo se divertían o descansaban de su vida profesional, Chirino dijo que todos sus hijos participan con ellos en la música y sus descansos son seguir haciendo música, porque su profesión es su vida y su diversión también. Nuestro Día: Ya viene llegando es una de las canciones que ha incorporado Chirino al folclore popular de los cubanos en todas partes del mundo y de otros exiliados también. Véase y óigase en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=zuC1D9Se2LA

De Lissette se puede escuchar una antología: Canciones con historia. 20 grandes éxitos, que demuestran que no es solo su voz, sino su sentimiento al cantar lo que la hizo triunfar. Óigase en Youtube: https://www.youtube.com/watch?v=McfD5h73WvY

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de junio de 2016, 1:57 a. m. with the headline "Dos programas icónicos de Miami en teatro y en música."

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