Deportes

Campeón de atletismo cubano invidente necesita ayuda de la comunidad

Cualquier cosa que el hombre imagine se puede alcanzar con el poder de la mente y el coraje de perseguir los sueños.

La historia del cubano Luis Adrián Herrera Soriano es el mejor ejemplo. Nació de un parto prematuro y los médicos determinaron que sería ciego por el resto de su vida. Pero con mucho esfuerzo, con la ayuda de su familia y de sus entrenadores, escaló lo más alto del atletismo para personas discapacitadas.

Herrera Soriano estuvo en la escuela para niños discapacitados Abel Santamaría de La Habana donde aprendió a orientarse, pero en el 2008 emprendió la práctica del atletismo en su municipio natal del Cerro, bajo la tutela de los hermanos Alexis y Alberto Cuba.

En el 2011, comenzó a correr en eventos logrando los primeros lugares en los Campeonatos Nacionales de la ANCI (Asociación Nacional del Ciego) y torneos paraolímpicos, donde tuvo registros nacionales en 100 metros con 12.87 segundos, en 200 con 24.12, en 400 con 55.26 y en 800 con 2.15 minutos/segundos. También participó en innumerables maratones, recibiendo reconocimientos y diplomas.

En el 2015, fue seleccionado para el Equipo Nacional de Cuba para actuar en el Evento Loterías Caixa, en Sao Paulo, Brasil, clasificatorio para los Juegos Parapanamericanos de Toronto, logrando una plaza en los 100 y 400 metros planos con tiempos de 12.59 segundos en 100 metros y 55.58 en 400.

Reúne los atributos para integrar la selección nacional de Estados Unidos, pues sin tener una preparación correcta está a solo dos o tres segundos de superar los récords de los mejores corredores videntes de esta nación

Yand Martínez

entrenador

Pero Herrera Soriano tuvo que escoger entre representar a Cuba en los Juegos Parapanamericanos de Canadá 2015 o emigrar hacia Estados Unidos para reencontrarse con el resto de su familia.

“En Cuba no fue tratado con respeto por las organizaciones deportivas del país a pesar de ser el campeón nacional de atletismo en su categoría de ciego total (T-11) en varias distancias”, dijo su madre, Deisy Soriano. “Por ello, decidimos buscar un lugar donde pudiera darle continuidad a sus aspiraciones de ser campeón olímpico en su especialidad’’.

Su tía Rosa Soriano, ciudadana norteamericana, solicitó la reunificación familiar logrando que Luis y su madre viajaran al sur de la Florida en agosto del 2015.

“Llevo algún tiempo sin entrenar adecuadamente y necesito prepararme, pero estoy seguro que puedo mejorar mis tiempos’’, aseguró Herrera Soriano. “Tengo el apoyo de toda mi familia y de mi entrenador para reiniciar mi carrera en busca de triunfar en Estados Unidos’’.

Desde su llegada a Miami, Herrera Soriano no ha podido entrenar debidamente al no tener uniformes, zapatos, suplementos de entrenamiento, soporte psicológico, ayuda de terapeutas, masajes y una persona que lo ayude a su orientación en la pista.

“Este atleta vidente necesita apoyo para sufragar sus necesidades de entrenamiento y realizar los viajes a los torneos para los eventos clasificatorios del Comité Paraolímpico’’, indicó su entrenador Yand Martínez. “Reúne todos los atributos para integrar la selección nacional de Estados Unidos, pues sin tener una preparación correcta está a solo dos o tres segundos de superar los récords de los mejores corredores videntes de esta nación’’.

Luis Adrián llevaría en sus equipos de competencia (uniformes, gorras, mochillas) el logo de las organizaciones que lo ayuden a participar en los campeonatos, así como en todas las entrevistas de televisión y eventos públicos en las que participen.

“Él puede poner en alto el nombre de cualquier empresa que lo patrocine con un intercambio de ayuda, colaboración, publicidad y mercadeo, que proyectaría una imagen positiva a las instituciones por el apoyo brindado a jóvenes deportistas discapacitados’’, recalcó Yand.

El camino del éxito para un ser humano siempre está en construcción. Y Herrera Soriano no mira hacia atrás pensando en los tropiezos que tuvo en su vida, él solo busca recibir la oportunidad para lograr sus sueños luchando con tres de las mejores virtudes que posee: coraje, dedicación y talento.

Cualquier información para donación o patrocinio, se puede contactar al entrenador Yand Martínez al 305-300-1270, y a su madre Deysi Soriano al 305-922-9661.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de marzo de 2016, 2:42 p. m. with the headline "Campeón de atletismo cubano invidente necesita ayuda de la comunidad."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA