Béisbol

Es un monstruo de la primavera, ¿pero podrá esta promesa de Miami batear en la temporada?

LEWIS BRINSON practica antes del inicio de un partido primaveral el 26 de febrero de 2019 en Jupiter, Florida.
LEWIS BRINSON practica antes del inicio de un partido primaveral el 26 de febrero de 2019 en Jupiter, Florida. dsantiago@miamiherald.com

Lewis Brinson está destrozando la pelota de marzo, ¿pero lo hará en los próximos seis meses? La pieza central de todos los cambios en la era de Derek Jeter está dando muestras de madurez en la primavera. La temporada ya sería otra cosa.

El jardinero central de los Marlins lleva cinco pelotas para la calle en apenas ocho encuentros y se mantiene con un promedio de bateo por encima de .400, mientras los ejecutivos del club no se cansan de alabar los ajustes del chico de Fort Lauderdale.

Si Brinson logra trasladar estos aciertos tempraneros a los momentos en que realmente valen, los peces habrán encontrado en buena medida una solución a sus problemas ofensivos, que por ahora siguen siendo una gran fuente de preocupación.

El peor equipo del 2019 con el bate en la mano, puede tener el mejor pitcheo del mundo, el bullpen más profundo que tendrá una pregunta como Espada de Damocles: ¿de dónde van a salir los hombres que impulsaran las carreras? Si no es Brinson, ¿quién puede hacerlo?

La revelación de Brinson es crítica para el proyecto reconstructivo de Jeter. Si el chico cumple su promesa, validaría en parte los movimientos del director ejecutivo de Miami, le facilitaría el resto de los movimientos y evoluciones en el futuro inmediato.

Pero si Brinson no es capaz de producir más allá del anémico .199 de la contienda anterior, cualquier de los peces quedaría aplazado quién sabe por cuánto tiempo. Una proyección de Baseball-Reference apunta que en el 2019 su promedio sería de .213. Si esto se cumple, que Dios se apiede de los Marlins.

A simple vista, la temporada anterior fue un desastre para Brinson. Su mecánica de bateo se lleno de huecos y movimientos innecesarios y su ritmo de ponches se incrementó exponencialmente por encima de cualquier otro pelotero del equipo.

Miami, sin embargo, lo necesita con urgencia. Precisa que funcione y juegue a la altura de un prospecto catalogado entre los primeros del béisbol. Con la salidad de todas las estrellas reconocibles, el club necesita un jugador que pueda ser amado, arropado por su base de aficionados.

Ajustes ha hecho Brinson, pero la presión sigue ahí. Recuerdo el caso de Abraham Núñez, quien conectó 10 cuadrangulares en la primavera del 2004 y terminó conectando para .172 con los peces antes de ser canjeado a los Reales de Kansas City. El spring training es un botón de muestra, pero no es el todo.

De modo que estaremos expectantes por ver lo que viene en la carrera de Brinson. ¿Será otro súper prospecto malogrado como Jeremy Hermida o la respuesta a los temores de los Marlins? En un par de meses lo sabremos.

Esta historia fue publicada originalmente el 6 de marzo de 2019, 0:10 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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