Regresa Yasiel Puig para hacer daño a unos Marlins incapaces de generar un mínimo de ofensiva
La ofensiva de los Marlins va tomando su paso. Su mal paso, claro está. Nadie se engañaba de lo que iba a suceder con este grupo de jugadores en los departamentos de ataque, como mismo había pasado en la temporada anterior cuando el equipo acaparó los últimos puestos estadísticos.
Pues ya se transita el mismo camino y mucho tiene que ver con esta serie que recién finalizó en Cincinnati, donde los peces anotaron una solitaria carrera en tres desafíos, un cuadrangular de Neil Walker el miércoles.
Los Marlins, que cayeron el jueves 5-0, suman ya una cadena de cuatro fracasos con apenas cuatro anotaciones en ese lapso y no se avizoran cambios positivos a plazo inmediato.
Este equipo carece de un verdadero slugger, de una bujía ofensiva y en general de hombres que provoquen preocupación en los lanzadores rivales. A base de pitcheo y velocidad se puede ganar algo, pero no tanto como para competir en un período prolongado.
La pregunta en torno a Miami siempre fue la misma desde el 2018, desde la primavera y desde que se fueron hombres como Giancarlo Stanton, Christian Yelich y Marcell Ozuna: ¿de dónde saldrá la ofensiva para acompañar a los jóvenes lanzadores del club? Hasta ahora no hay respuesta.
Una simple mirada a las estadísticas colectivas indica que los peces son penúltimos en las Mayores en anotadas con 34 y ocupan la 28va plaza en remolques con igual cantidad, además de ser 25 en el slugging y 25 en el OPS.
Del otro lado, los Rojos parecen despertar. Un doble del cubano Yasiel Puig remolcó dos de las carreras de Cincinnati en la quinta entrada y decretó la salida de Pablo López, quien no las ha tenido todas consigo y contempla como su efectividad se eleva peligrosamente a 6.60.
El venezolano estuvo muy bien en las primeros tres episodios, pero luego se complicó demasiado en las dos siguientes al permitir esas cuatro rayitas con siete imparables. Mucho tendrá que revisar el video para encontrar qué le está fallando.
Miami no pudo aprovechar la salida temprana de Sonny Gray, quien lanzó cuatro entradas de apenas dos hits antes de ser golpeado en la pantorrilla por un batazo de Starlin Castro.
Pero de la manera en que se adormilan los bates de los Marlins, cualquier relevista de los Rojos puede salir al montículo sin problemas. A ver si el regreso a casa este viernes alivia un poco la angustia ofensiva.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de abril de 2019, 3:32 p. m..