Béisbol

El 70 por ciento de la tierra está cubierto por agua. El resto lo cubre Albert Almora Jr.

Albert Almora: la aspiradora del center field

El jardinero cubanoamericano de los Cachorros está jugando a un alto nivel defensivo, y espera que su ofensiva mejore en los próximos días. Nació y se hizo pelotero en Miami y nunca olvida de dónde vino, ni sus raíces.
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El jardinero cubanoamericano de los Cachorros está jugando a un alto nivel defensivo, y espera que su ofensiva mejore en los próximos días. Nació y se hizo pelotero en Miami y nunca olvida de dónde vino, ni sus raíces.

El 70 por ciento de la tierra está cubierta por agua. El resto lo cubre Albert Almora Jr. Al menos el jardín central de los Cachorros no podía encontrar mejor guardían que este pelotero cubanoamericano. En su visita a Miami ha hecho gala de soberbia defensa.

En los dos primeros partidos de la serie contra los Marlins, Almora Jr. ha exhibido sus habilidades con el guante al realizar al menos tres atrapadas que evitaron carreras rivales y salvaguardaron las ventajas de Chicago. Es algo que viene haciendo desde niño.

Nacido en el seno de una familia cubana, Almora creció y se hizo pelotero en los parques de Hialeah y no por gusto lleva tatuado en su brazo el número de área más famoso en el Condado Miami-Dade: 305. De ahí que venir a La Pequeña Habana siempre le resulta especial.

El equipo no ha comenzado muy bien.

“Es parte de la pelota. Hay muchos equipos buenos allá afuera. Nosotros no estamos en pánico y seguimos con nuestro juego. Yo me siento bien, nunca antes me había sentido tan fuerte. Es una temporada larga, pero creo que las cosas van a mejorar’’.

¿Son los Marlins el equipo perfecto para salir del hueco?

“Nosotros tenemos que respetar a todos los equipos. Estamos tratando a los Marlins de la misma manera que lo hacemos con Milwaukee. Miami tiene mucho talento, con pitchers de buen brazo. Son jóvenes, pero este equipo será bueno en unos cuantos años’’.

Pero la División Central está complicada.

“La meta de nosotros es ganar la Serie Mundial, no entrar en los playoffs. Nada ha cambiado, no importa como hayamos empezado. Ya veremos al final de septiembre, pero la meta sigue siendo la misma’’.

Tu defensa es soberbia, ¿qué has estado trabajando en el bateo?

“Honestamente, no mucho. Así como crezco en la defensa, también lo estoy haciendo en la ofensiva. La experiencia trae confianza. En la defensa puedo controlar mejor el resultado. A veces en la ofensiva te sientes bien, pero no ves los resultados que quieres. Este juego es difícil, pero con mentalidad positiva sales adelante’’.


¿Cómo utilizas la sabermetría para la defensa?

“Nosotros recibimos mucha información. Nuestros coaches hacen un gran trabajo para posicionarnos bien en el terreno, pero al final del día las cosas pasan, el swing de un pelotero cambia. A mí me dan esos papelitos donde nos dicen donde jugar. Yo los miro y los devuelvo. Soy un estudiante del juego y yo mismo hago mis ajustes’’.

¿Has cambiado mucho desde tu debut?

“Uno cuando juega como niño no piensa en nada. Lo que quieres es ir y jugar. Cuando llegué a Grandes Ligas y me presentaron toda la información, quise aprender todo rápido, muy rápido y al final vi que eso no me funcionaba. Tenía demasiados pensamientos en la mente. Yo analizo la información, pero tengo mucha confianza en mí’’.


¿No crees que demasiada sabermetría le roba espontaneidad al juego?

“Eso de los números está bien para el que ve el juego desde afuera. Aquí mis compañeros y yo estamos enfocados en ganar y nada más’’.

¿Qué recuerdos te trae el volver a Miami?

“Siempre es especial para mí. Nací y crecí en Hialeah. Iba a los juegos con los Marlins cuando estaban en el Pro Player. Mira como tengo tatuado 305 en el brazo. Hialeah para mí siempre será mi casa’’.

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