Béisbol

Donald Trump dispuesto a revisar pacto con Cuba si Grandes Ligas ayuda a presionar a Venezuela

La Casa Blanca estaría abierta a revivir de alguna forma el pacto entre Cuba y las Grandes Ligas si el organismo rector de la mejor pelota del mundo aplicara presión para que la nación del Caribe disminuya sus relaciones con Venezuela.

De acuerdo con un reporte de NPR, el presidente Donald Trump y el Comisionado del Béisbol Rob Manfred se reunieron el lunes para discutir todo lo relacionado con el acuerdo que permitiría una vía legal y ordenada para que los peloteros de la isla puedan jugar en los Estados Unidos.

Trump habría alentado la posibilidad de revisar su decisión, pero dejó en claro que todo estaría vinculado a que las Mayores le pidan a Cuba que reduzca los vínculos con el gobierno venezolano..

“La administración continuará manteniendo a Cuba como responsable directo en el tráfico de sus ciudadanos desde la isla’’, comentó a NPR un oficial de la Casa Blanca. “La administración seguirá buscando maneras productivas de trabajar con la MLB para ayudar al pueblo de Venezuela, un país con una rica historia en la MLB, pero que ha sido desestabilizado por la interferencia de Cuba’’.

Aunque el vínculo con el tema venezolano no aventura nada positivo para un restablecimiento del pacto con la Federación Cubana de Béisbol, el hecho mismo del encuentro con el Comisionado abre algunas interrogantes sobre lo que pueda pasar en el futuro.

En cualquier caso, parece imposible que La Habana vaya a cesar o disminuir sus relaciones con el gobierno de Nicolás Maduro, algo que ha reiterado en múltiples ocasiones.

“La solidaridad de Cuba con Venezuela es cuestión de principios, es la convicción de nuestro pueblo, y la decisión política de nuestro gobierno, y enfrentaremos enérgicamente cualquier intento de chantaje’’, expresó el canciller cubano, Bruno Rodríguez en abril pasado durante un encuentro con la prensa en el Palacio de Convenciones de La Habana.

Recientemente, las Grandes Ligas contrataron los servicios de una firma de abogados vinculada a la Administración Trump, Ballard Partners, para que represente sus intereses ante la Casa Blanca y explorara maneras de insuflar algo de vida a un pacto que, desde el momento de su anuncio, desató fuertes pasiones.

De acuerdo con documentos y reportes de prensa, Ballard aparece registrada por la MLB como negociadora para los “temas relacionados con el tráfico humano’’ que habría abordado el acuerdo firmado en diciembre pasado entre la isla y la máxima dirección del béisbol profesional.

La Administración Trump decidió echar por tierra el pacto sobre la base de que la Federación Cubana de Béisbol (FCB) es una extensión del régimen que domina el país y no un organismo independiente.

El embargo económico a Cuba prohibe que los ciudadanos y negocios estadounidenses comercien con el gobierno de la isla, pero las Mayores encontraron la manera de bordear la ley amparados en una regulación durante la administración Obama que especificaba la independencia de la FCB.

Una carta del Departamento del Tesoro enviada a las Grandes Ligas explica que “un pago a la Federación Cubana de Béisbol es un pago al gobierno cubano”.

El gobierno de los Estados Unidos contempla a la FCB como un brazo del gobierno cubano.

Este cambio impuesto por el gobierno de Trump da marcha atrás a esa orden y obliga a que cualquier acuerdo para permitir que los cubanos jueguen en equipos de Estados Unidos requieran de licencias especiales del Departamento del Tesoro.

Por su parte, las Grandes Ligas respondieron a un correo electrónico de El Nuevo Herald que: “Nos mantenemos en nuestra posición en el acuerdo, que es ponerle fin al tráfico humano de peloteros desde Cuba’’.

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