Desde que patinaba en Miami, Eddy Álvarez veía su primer turno en Grandes Ligas
La broma no podía quedarle mejor a Eddy Álvarez. Cuando le preguntaron cuál deporte elegiría entre el patinaje de velocidad y el béisbol, si se presentara una opción de vida o muerte, el infielder de los Marlins respondió con algo que nadie esperaba: ping pong.
Álvarez., en honor a la verdad, jamás decidiría uno por encima de otro, porque su amor por los dos viene lejos y es profundo. De hecho, desde que estaba en secundaria y preuniversitario varias voces le insinuaban que era el momento de escoger un camino, que no se podría no solo triunfar sino practicar dos deportes a la vez.
“Yo soy la prueba de que sí es posible, de que uno nunca debe dar nada por sentado ni aceptar las cosas de cierta manera’’, expresó Álvarez., quien el miércoles se convirtió en el primer atleta en la historia en participar en Juegos Olímpicos de Invierno y debutar en Grandes Ligas. “Los sueños si se cumplen. Se los garantizo’’.
Pero este sueño tomó caminos muy distantes y diversos, desde la única pista de patinaje sobre hielo en Miami, ubicada en Kendall, hasta el cuartel genera de los deportistas olímpicos en Colorado’ desde las pistas de los Juegos de Sochi 2014 hasta los campos de entrenamiento de los Medias Blancas y los Marlins.
Sobre todo, cumplir esto sueño tomó un extenuante esfuerzo con entrenamientos de ocho horas diarias durante 11 meses para un mínimo de ocho competencias en el patinaje; y al menos seis temporadas de Ligas Menores en medio de obstáculos, lesiones y alguna que otra frustración.
“Hay que mantener la mente muy fuerte para resistirlo todo’’, agregó Álvarez., quien se fue de 3-0 en su debut. “Pero yo estaba convencido de que debía perseverar, Tenía una meta, un foco. Primero, cuando gané una medalla olímpica, sabía que la mitad del sueño estaba logrado. Faltaba la segunda’’.
Cuando o Álvarez llegó a Miami en el invierno del 2018, los Marlins no visualizaban bien su futuro dentro de la organización.
Se trataba de un chico de Miami que había llegado a lo más alto del equipo olímpico y ya eso denotaba algo de su carácter, porque quién imagina a alguien de la llamada Capital del Sol ganando una medalla en un deporte de hielo.
Pero cuando lo vieron jugar primero en las Menores y luego en la pasada primavera, se percataron que había algo más detrás de Álvarez. que una historia bonita y necesaria en estos tiempos: había un muchacho capaz de defender el infield con soltura, capaz de pertenecer al nivel de Grandes Ligas.
“El me sorprendió’’, comentó el manager Don Mattingly. “Había escuchado de él, que iba a estar disponible...No lo había visto, pero sí tuvo oportunidad de observarlo en la primavera. Me impresionó desde el punto de vista de que sí puede jugar’’.
¿Cuánto más puede mantenerse? Su futuro pudiera ser complicado, especialmente cuando comiencen a regresar los que cayeron bajo el contagio del coronavirus, pero Álvarez. es un proponente del pensamiento positivo, de mantener el optimismo aún en los peores momentos.
Si no le asustó patinar delante de 25,000 personas en los Juegos Olímpicos, ni que le restaran méritos por venir de Miami a un deporte de invierno, menos le preocupa el futuro y en momentos en que se apresta a convertirse en padre en un par de semanas.
“Voy a disfrutar esto mientras dure, pero al menos recordaré por siempre ese momento en que salí a batear por primera vez en Grandes Ligas’’, recalcó el cubanoamericano. “Creánme que eso yo lo había vivido en mi mente desde hace mucho tiempo, desde que era un niño y me movía en un par de patines en los parques de Miami’’.
BALTIMORE: Los Marlins derrotaron el jueves 8-7 a los Orioles y barrieron en la serie de cuatro juegos celebrada en tres días.
La novena de Miami tiene marca de 6-1, el mejor récord de Grandes Ligas por porcentaje de victorias (.857).
Con una ofensiva de 11 incogibles, los peces aseguraron el partido en la séptima entrada con dos decisivas anotaciones impulsadas por un elevado de sacrificio de Jesús Aguilar y un triple de Brian Anderson.
Anderson empujó tres carreras en el partido y acumuló cinco en los últimos tres juegos.
Jordan Yamamoto hizo su debut en la temporada y permitió cuatro rayitas en cuatro episodios. El relevo de cuatro lanzadores preservó el triunfo.
Don Mattingly se convirtió en el manager con más triunfos en la historia de la franquicia. Su victoria 282 le permitió sobrepasar a Jack McKeon.
Esta historia fue publicada originalmente el 6 de agosto de 2020, 5:50 p. m..