Los Miami Marlins estuvieron a punto de hacer magia en Buffalo, pero fueron mal recibidos por Toronto
La magia no alcanzó para los Miami Marlins. Estuvieron tan cerca de ponerle un final alegre al primer encuentro de Grandes Ligas en Buffalo desde 1915, pero al final fueron los inquilinos a préstamo quienes se impusieron en 10 entradas en el inicio de una serie de dos encuentros.
Travis Shaw impulsó la carrera que dejó el martes por la noche tendidos en el terreno 5-4 a los peces, que contemplan ahora una racha de tres derrotas, a pesar de que lucharon a brazo partido contra los Azulejos de Toronto.
Cuando parecía que todo acababa para los Marlins, el bate de Francisco Cervelli salió a relucir con un cuadrangular en la novena entrada y con dos hombres en circulación para empatar el encuentro a cuatro anotaciones y enviarlo a extra innings
Hasta esa novena entrada y cuando quedaba apenas un out para terminar, Cervelli aprovechó un lanzamiento del relevista Anthony Bass para llevarse la cerca del jardín izquierdo y darle esperanza a su equipo que hasta ese momento vivía bajo el yugo de los Azulejos.
Lo irónico es que los peces estuvieron a punto de llevarse la victoria, cuando un batazo de Logan Forsythe estuvo a pulgadas de convertirse en un palo de vuelta entera después del de Cervelli. En principio fue declarado en zona buena, pero la repetición demostró su paso por el área de foul.
Este, sin duda, fue un choque de idas y venidas, porque Elieser Hernández había tejido una sólida labor durante cinco entradas antes de que en la sexta, en un abrir y cerrar de ojos, se esfumaba una ventaja de 3-1 y la posibilidad de sumar un triunfo en lo personal.
Ante la negativa del gobierno de Canadá de permitir la temporada del otro lado de la frontera, los Azulejos encontraron hogar en Buffalo, pero los peces hallaron una ciudad hostil en términos deportivos y un experimentado Hyun-Jin Ryu que sostuvo la pulseada de Hernández.
El coreano había permitido un cuadrangular de Brian Anderson en la segunda entrada, mientras los peces se ilusionaban ante un conjunto que inició el encuentro con .193 de promedio ofensivo con hombres en posición anotadora, el peor de todo el béisbol.
Hernández avanzaba sin preocupaciones. Su slider y otros rompimientos sacaron de paso a la alineación rival al menos en sus dos primeras comparecencias a la caja, pero al inicio del sexto capítulo el venezolano abriría las compuertas de los problemas.
Dobles consecutivos de Danny Jansen y Cavan Biggio levantaron los alarmas sin pensar que lo peor estaba por venir: un cuadrangular de Bo Bichette sobre un lanzamiento demasiado manso en el medio de la zona de strke. Así de rápido cambió el panorama de Miami.
Una vez ido Hernández a las duchas, Toronto sumaría una más en la séptima con remolcada de Biggio que resultó ser vital, dada la importancia del batazo de Cervelli en la novena para poner la pizarra 4-4.
Cuando el polvo se asentó, se vio entonces la tremenda faena de Ryu, quien en seis entradas admitió solo dos imparables con siete ponches y dos boletos para apuntarse su segundo triunfo de la temporada y reafirmar su rectificación después de dos primeras aperturas con ocho carreras permitidas.
Y así, Miami aceptó su tercera derrota en fila, un indicador sobre lo que puede suceder en los próximos días si no se regresa a la senda del triunfo. El buen momento tras la crisis del coronavirus podría perderse.
Esta historia fue publicada originalmente el 11 de agosto de 2020, 10:08 p. m..