Béisbol

López sostiene un duelo con deGrom, pero los Marlins siguen su agonía con cinco derrotas en fila

Una de las llamadas que recibió Don Mattingly durante los días sin béisbol se quedó grabada en su mente. Era el coach de pitcheo de los Marlins, Mel Stottlemyre Jr. quien le traía una noticia y un video: “cuando veas como está lanzando Pablo, no lo vas a creer’’.

Cuando Mattingly observó en el aislamiento de su hogar las imágenes del venezolano, no pudo menos que estar de acuerdo con su técnico, porque López mostraba un crecimiento tremendo en el montículo, algo que cada cinco días queda validado en esta temporada.

No se cuántos videos habrá visto de sus jugadores de posición en las prácticas de bateo, pero lo cierto que tras ver una derrota como la del miércoles en la noche 5-3 ante los Mets, uno no puede menos que preguntarse sobre las aperturas desperdiciadas con López.

Concedido, del otro lado estaba Jacob deGrom, el doble ganador del Cy Young, y se requiere de mucha experiencia e inteligencia para vencer a un lanzador de ese calibre, que no por gusto trabajó seis entradas sin permitir anotaciones con apenas cuatro hits, siete ponches y cero boletos...

Impresionante, simplemente impresionante.

Concedido también, los Marlins vinieron de atrás para empatar el encuentro a tres con todo lo que los Mets les regalaron, pero sin el impacto de batazos importantes, al menos no tan decisivos como el cuadrangular de dos carreras de Michael Conforto en la novena entrada.

Tomen en cuenta esto: en las cuatro aperturas de López en la temporada siempre ha laborado al menos cinco capítulos -en esta ocasión llegó a 6.1- y nunca ha admitido más de dos anotaciones en cada una de ellas, mientras que su promedio de ponches por cada nueve entradas es de 10.69.

Esta era la segunda vez que se enfrentaba a los Mets y por segunda vez los dejaba en dos carreras y por segunda vez sostenía un duelo contra deGrom y por segunda vez cargaba con la derrota. A notar, todas las aperturas de López han sido de esa categoría que suelen llamar de “calidad’’.

Por todo lo bien que ha lanzado López, a pesar de su efectividad de 2.42, su foja es de 2-1. Quizá esta noche se trató de que la maestría de deGrom resulta difícil de igualar, de que el pitcher de Nueva York se encamina a su tercer Cy Young consecutivo. Tan simple como eso.

Lo cierto es que deGrom o no deGrom, a los peces les está costando demasiado energizar su ofensiva y los batazos oportunos brillan por su ausencia. Cuando las tres anotaciones llegan por la vía de un wild pitch, un pelotazo y un boleto con los ángulos llenos, el problema no requiere explicación.

Si Nueva York no se escapó con el juego en el octavo fue gracias a una buena jugada defensiva de Eddy Álvarez para sacar un out en la goma que parecía improbable, pero lo cierto es que Miami encajó su quinta derrota al hilo y el terreno ganado hace unas semanas se erosiona como agua entre las manos.

Esta historia fue publicada originalmente el 19 de agosto de 2020, 10:29 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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