Béisbol

Jorge Alfaro desata la euforia contra Boston, pero sale del juego por precaución

Jorge Alfaro vivió las dos caras del béisbol. El colombiano desapareció un par de pelotas e impulsó cuatro carreras para que los Marlins derrotaran el miércoles por la noche 8-4 a los Medias Rojas de Boston, en el segundo encuentro de una serie que concluye este jueves.

Pero poco después se veía condenado a abandonar el partido debido a un fuerte pelotazo de foul que impactó su máscara con una fuerza tal que que estremeció todo su cuerpo y levantó señales de alarma a una organización que no se puede dar el lujo de perder más elementos valiosos y menos en esa posición.

Afortunadamente, un examen reveló que Alfaro no padecía de una conmoción cerebral.

“Es un alivio saber que lo de Alfaro no es nada grave’‘, comentó el manager Don Mattingly. “Lo pricipal es su salud. Lo sacamos para que no fuera víctima de otro foul que entonces complicara más su situación, pero definitivamene es bueno saber que no padece de una conmoción’‘.

Si en la apertura de este enfrentamiento particular, los bates de Miami fueron silenciados por completo, en esta ocasión Alfaro en par de ocasiones y Garrett Cooper, con otro palo de vuelta entera, se encargaron de devolver a los peces a la senda del triunfo en un momento crucial.

Alfaro había pegado un solo imparable en 12 turnos de por vida ante Boston, pero esta vez vino en modo agresivo al pegar cuadrangulares en la tercera y quinta entradas, siguiendo el camino de Cooper, autor de uno en el capítulo inicial ante los envíos del abridor Mike Kickham.

El cafetero ha venido sacudiendo mejor el madero en los últimos partidos y, de hecho, este es su cuarto en ocho encuentros con más de un imparable, pero estos cuadrangulares no pudieron llegar en mejor situación, porque los peces tuvieron que echar mano a su bullpen para llegar al final.

Desafortunadamente, Alfaro tuvo que abandonar el encuentro en la séptima entrada cuando un foul le conectara en plena careta tras hacer contacto a 96 millas por hora con el bate de Christian Vázquez para estremecer todo su rostro y obligar a Don Mattingly a salir de la cueva.

Sin duda, Alfaro no quería salir del juego, pero el manager le comentó que era lo correcto y Chad Wallach calzó los arreos en lugar del colombiano, que estará bajo atención día a día y no estará fuera de acción mucho tiempo ni seguirá el camino de otro receptor, Francisco Cervelli, quien ya no se encuentra más con el club debido a una conmoción cerebral.

Esta situación de Alfaro habrá que seguirla con atención, pues con la partida de Cervelli, la receptoría es la posición menos profunda dentro del equipo que se vería obligado a mover piezas para reforzarla.

Otro que tuvo que salir del terreno debido a un alto uso de lanzamientos y al contacto con una pelota fue Trevor Rogers, quien venía haciendo bien su tarea con una sola admitida en tres tramos hasta que una línea de Yairo Muñoz -a 101.4 millas de velocidad- le pegara en la espalda.

Rogers estaba tratando de recuperarse de la peor apertura de su corta carrera cuando el pasado 11 de septiembre en Filadelfia fue castigado con ocho carreras limpias en tres entradas.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de septiembre de 2020, 10:19 p. m..

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Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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