Del pelotazo a la competencia, Marlins y Bravos forman nueva rivalidad caliente e interesante
Respeto por un lado, mala vibra por otro y calidad de fondo, esos son los ingredientes de una buena rivalidad. Los Bravos y los Marlins pudieran estar iniciando una si ambos conjuntos se mantienen con un alto de nivel de béisbol en los próximos años y siguen visitando octubre de manera repetida.
Pero si estas batallas de hoy se convierten en una guerra sostenida, habrá que mirar a los famosos pelotazos de Ronald Acuña Jr. como un punto de partida para este presente en la Serie Divisional y en el futuro, porque en esta era de redes sociales todo se vive a flor de piel.
“No sigo las redes sociales, pero la realidad es que todo el mundo quiere hablar de eso’’, expresó el manager Don Mattingly. “La realidad es que [Acuña] es un tipo difícil de poner out y eso es lo que queremos hacer, sacarlo out. No queremos ponerlo en base, porque después viene Freddie Freeman que es tremendo bateador y luego Marcell Ozuna. Esa es la realidad’’.
Matingly no seguirás las redes sociales, pero en todas las cadenas deportivas e incluso aquellas que tocan las Grandes Ligas de manera tangencial, el pelotazo propinado por Sandy Alcántara a Acuña y la reacción ofensiva de los Bravos para ganar el primer juego fue parte de la comidilla.
El propio Acuña escribió en sus cuentas que los Marlins le pegaban bolazos porque no podían sacarlo out y Alcántara comentó que si el venezolano quería pelea, pues pelea iba a tener, mientras el resto de los aficionados tomaba parte de uno u otro lado.
El manager entiende que eso es importante para la televisión, para los comentaristas y periodistas que cubren el evento, pero quiso recordar que la realidad es mucho más profunda que ese hecho, a pesar de que Acuña ha recibido cinco pelotazos en las últimas tres temporadas.
Y como si fuera poco, ofrece unos datos interesantes: si bien Acuña ha sido golpeado cinco veces, Anderson y Rojas, recibieron en igual lapso de tiempo seis y cinco pelotazos en juegos entre ambos conjuntos.
“Hablo de Brian Anderson, de Miguel Rojas, quienes han recibido seis y cinco pelotazos y no hacen una escena’’, agregó el dirigente de los peces. “La realidad es que queremos sacarlo out, tan simple como eso. Entiendo los programas, la televisión, pero debemos pasar por encima de todo eso y jugar para sacar out a este tipo’’.
Los Bravos, por su parte, hablaron sobre cómo el pelotazo al tremendo bateador venezolano había suministrado energías al proceso para venir de abajo y derrotar a los Marlins en el primer encuentro de la serie que otorga el pase a la siguiente ronda de los playoffs.
Mattingly, por el momento, no ha escuchado nada de la oficina del Comisionado sobre algún tipo de advertencia a los lanzadores para los siguientes choques, pero el abridor del tercer desafío, Sixto Sánchez, no piensa cambiar en nada su manera de lanzar.
“No, voy a hacer lo mismo que hago, porque esa es una de mis fortalezas’’, explicó el novato dominicano. “Para mí lo importante es jugar este choque con la pasión de siempre. Este es un escenario que siempre tuve en mi mente. Los Bravos son un gran equipo, pero trataré ganarles’’.
De alguna manera, Mattingly ve bien el crecimiento de la rivalidad entra las dos organizaciones dentro de la misma división como algo positivo para el béisbol y todos los involucrados, porque impulsaría un béisbol de mayor calidad, mejor fundamentado.
El piloto puso de ejemplo una buena rivalidad como la de los Bulls de Michael Jordan y los Chicos Malos de los Pistons de los años 80, cuando Chicago tuvo que elevarse a un nivel tremendo para convertirse en la fuerza predominante de su conferencia en la NBA.
“Todos los equipos en esta división quieren pasar por encima de los Bravos, como cuando los Bulls de Jordan querían vencer a los Pistons’’, explicó Mattingly. “Es un buen equipo. Lo respetamos, pero están en el camino y queremos vencerlos. Tan simple como eso’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de octubre de 2020, 0:06 p. m..