Atlanta le dejó saber su lugar, Tampa Bay le ofrece esperanzas y el adiós a Mike Hill en la mente de Mattingly
Cuando cayó el último out de la Serie Divisional, Don Mattingly tuvo palabras de aliento para su joven equipo, pero también una advertencia: “los Bravos nos dejaron saber dónde estamos’‘. La meta, entonces, será vencer a Atlanta y mejorar en todos los sentidos durante ese proceso.
Para el dirigente de los Marlins, el 2020 dejó momentos inolvidables desde que el coronavirus cerrara los campos de primavera en marzo hasta el reinicio en julio y la postemporada en octubre, con muchos retos que probaron su fuerza de voluntad y la de la organización.
Ahora, ha llegado el tiempo de la reflexión.
“No estamos decepcionados, pero debemos mejorar”, confesó Mattinlgy. “Los lanzadores deben crecer, al igual que los jugadores de posición. Los jóvenes deben mostrar signos de progreso. Algunos no estaban listos. Ya no habrá más sorpresas. Tendremos mucho que probar’’.
A pesar de muchos obstáculos, Mattingly guió a Miami a una temporada ganadora (39-29) y a su primera incursión en los playoffs desde el 2003, exhibiendo un liderazgo que recabó elogios desde todos los rincones del béisbol y le conquistó el premio de Manager del Año en la Liga Nacional que otorga la revista The Sporting News.
Mattingly lidió con todo, lo aceptó todo y siguió adelante con el plan. Compró la visión de Derek Jeter y soportó estoicamente esos primeros dos años de 98 y 105 derrotas, mientras los prospectos se iban apilando vía canje o elección en el Draft, sin más peso que el de la palabra promesa con una sensación de futuro que no siempre estuvo clara.
De cierta manera, esta temporada resultó una especie de recompensa a tantos momentos complicados y poco a poco comienzan a escucharse voces que proponen su candidatura para Manager del Año en La Liga Nacional, algo que puede ocurrir tras este galardón de The Sporting News.
“Este es un premio que más que personal va para la organización’’, resaltó el dirigente. “Es una muestra de que vamos en la dirección correcta. Los dos años previos fueron dolorosos. Aunque tengas buenos prospectos y sepas por el camino que vas, perder 100 juegos es difícil, pero hay que seguir creciendo’’.
Mattingly, sin embargo, cree que ya los otros clubes tomaron nota de lo que está pasando en Miami y si en esta ocasión volaron bajo el radar en muchos sentidos, para la próxima temporada -y en una normal de 162 encuentros- el escrutinio será mayor.
Pero el ganador de un título de bateo y un premio de Jugador Más Valioso, considera que existe mucho espacio para crecer y que la realidad de un conjunto exitoso como Tampa Bay en la Serie Mundial, sirve de estímulo a las franquicias de mercados medianos y chicos.
“Lo de Tampa Bay es algo bueno para nosotros, demuestra que sí se puede triunfar’’, apuntó Mattinlgy. “No tienes que ser los Yankees o los Dodgers. Debes ser bueno en los canjes, en Draft Tampa Bay es un buen modelo. Cómo encuentran sus peloteros, los ponen a competir, cómo usan el bullpen’’.
Cuando Jeffrey Loria lo trajo de los Dodgers en el 2015 expresó que ese iba a ser el último manager que él iba a contratar sin saber que su frase sería profética. Jeter, por su parte, le ofreció una extensión de contrato porque estimó que la continuidad en la dirección sería vital para llevar a cabo su estrategia de construir un ganador sustentable.
Otro que tuvo una extensión de contrato con Loria, pero no con Jeter fue el hasta el domingo presidente de operaciones de béisbol, Mike Hill, con quien Mattingly desarrolló una amistad más allá del terreno.
“No conozco todo los destalles y qué pasó en esas conversaciones, porque no fui parte’’, reveló. “Pero desde lo personal es duro, porque trabajamos mucho para construir esto. El estaba antes en Miami. Tuvimos un relación como se puede tener con un gerente general. Esa relación se construyó y es duro cuando se cae’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 20 de octubre de 2020, 0:21 p. m..