Un histórico y merecido premio para el cubano José Abreu
Desde su debut en el 2014 cuando ganó el premio de Novato del Año, José Abreu ha demostrado ser uno de los mejores bateadores de Grandes Ligas. Y por su brillante actuación con los Medias Blancas de Chicago en la temporada 2020 ubicó su nombre en la reducida lista de peloteros latinoamericanos que han ganado el galardón de Jugador Más Valioso.
Abreu superó a los otros dos finalistas que también reunían méritos, el dominicano José Ramírez, de los Indios de Cleveland; y el estadounidense DJ LeMahieu, de los Yankees de Nueva York.
Cuando llegó el momento donde anunciaron que había sido el ganador el cienfueguero no pudo contener la emoción y estuvo varios minutos llorando sin poder responder a las preguntas que le hacían los periodistas, para luego algo recuperado darle las gracias a Dios por las bendiciones que ha recibido desde su salida de Cuba, agradecer a su familia, amigos y a compañeros de equipo por todo el apoyo que recibió de ellos.
Con su proeza, el antillano se convirtió en el jugador número 17 de Latinoamérica en alcanzar dicho premio que se entregó por primera vez en 1911, siendo el tercero entre los cubanos y el primero proveniente de la Serie Nacional de la isla.
Entre los latinos (no cubanos) Abreu se unió al panameño Rod Carew (1977), los boricuas Roberto Clemente (1966), Orlando Cepeda (1967), Willie Hernández (1984), Juan González (1996-98) e Iván Rodríguez (1999); los dominicanos George Bell (1987), Sammy Sosa (1998), Miguel Tejada (2002), Vladimir Guerrero (2004), Alex Rodríguez (2003-05-07) y Albert Pujols (2005-08-09); los venezolanos Miguel Cabrera (2012-13) y José Altuve (2017). Mientras que entre sus compatriotas lo comparte con Zoilo Versalles (1965) y José Canseco (1988)
Abreu guió la Liga Americana en carreras impulsadas (60, una por juego), imparables (76), slugging (.617), total de bases (148), extrabases (34), juegos (60), contribución de victorias para su equipo (2.0) y carreras con su bate (21).
También terminó segundo en WAR Jugador de Posición con 2.8 (combinación de varias estadísticas importantes), en jonrones (19) y veces al bate (240), tercero en tiempo en bases (97) y anotadas (43), cuarto en promedio (.317) y WAR Ofensivo (2.3). Por segundo torneo consecutivo lideró las impulsadas para consolidarse como el mejor de ambos circuitos.
Su embasamiento fue de .370 (#10), fue quinto en OPS (.987), con frecuencia de un cuadrangular por cada 12.6 veces al bate (#5) y una remolcada por cada cuatro turnos (#1). En el aporte para su novena guió a Chicago a la postemporada por primera vez desde el 2008.
Abreu fue el único bateador de la Americana en terminar entre los cinco primeros en los siguientes renglones ofensivos: impulsadas (#1), incogibles (#1), slugging (#1), total de bases (#1), extrabases (#1), cuadrangulares (#2), tiempo en bases (#3), anotadas (#3), promedio (#4), War (#4) y OPS (#5).
En sus siete temporadas (una de 60 juegos) suma 198 jonrones (1 por 19.1 turnos al plato), 671 impulsadas, promedio de .294, embasamiento de .350, con 1,114 imparables, 445 extrabases, 1,969 en total de bases, slugging de .520 y OPS de .870. Superó seis veces los 30 jonrones, en cinco los 100 remolques y en cuatro bateó por encima de .290 (dos con más de .300). Además de su premio de Más Valioso tiene el de Mejor Novato (2014), dos Bate de Plata y tres Juegos de Estrellas.
Sus estadísticas indican que de haber comenzado a los 22 años y no a los 27 como lo hizo, en estos momentos cuando tiene 33 estaría cerca o por encima de los 300 jonrones y los 1,000 remolques.
Pero Abreu ha ganado algo más con su labor histórica en 2020. En sólo siete temporadas se encuentra ubicado en el grupo de los peloteros cubanos más destacados de todos los tiempos en la historia de las Grandes Ligas junto con Rafael Palmeiro, Tony Oliva, Luis Tiant, Tony Pérez, Orestes Miñoso, José Canseco, Bert Campaneris, Adolfo Luque, Miguel Cuéllar y Camilo Pascual.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de noviembre de 2020, 9:31 p. m..