Lázaro Blanco tras quedarse en Miami: ‘Vengo a vivir mi vida y tengo la bendición de mi padre’
Lázaro Blanco lo tiene claro. Vino a trabajar, ya sea en el béisbol o en otra cosa, pero vino a meter mano y pelear por su familia. Tiene la bendición de su padre y que mejor impulso que ese para seguir camino y no temerle a los obstáculos que puedan surgir.
Decidió quedarse en Miami el viernes y no abordar un avión que lo llevaría a México para jugar en la liga profesional de ese país, pero lo hizo absolutamente convencido de que había dado un paso trascendental por el bien suyo y de su familia.
A sus 35 años, Blanco se muestra como un elogio vivo a la consistencia y un recordatorio de que Cuba no ha podido sacar otro hombre de su nivel y confiabilidad en la lomita. Su recta no es de miedo, pero sus rompimientos engañan a cualquiera, algo que ha demostrado lo mismo contra amateurs que profesionales.
A pocas horas habló en el Show de El Vikingo y Ebro Live sobre sus planes.
¿Cuál es el motivo por el cual te quedas?
“La tomé y le doy gracias a Dios por esta decisión. Vengo con el propósito no solo de jugar béisbol sino de vivir mi vida, a hacer lo que pueda. He jugado en distintas ligas como la CANAM aquí en Estados Unidos, en México, Canadá. Vengo por oportunidad de jugar en cualquier liga. Lo importante es que estoy en perfectas condiciones. Vengo a vivir mi vida. Si no juego béisbol, hago otras cosas para ayudar mi familia en Cuba’’.
Hay veteranos como Raúl Valdés y Yuniesky Maya, que siguen en la lucha...
“Conozco a Raúl Valdés de la Series del Caribe y con 43 años sigue lanzando en Dominicana con resultados. Estoy en perfectas condiciones, tengo bueno el brazo de lanzar y mi estado físico. Le doy gracias a Dios que me permite jugar el béisbol o hacer otra cosa’’.
¿Cómo está el tema de México, con Saltillo?
“Iba para México a jugar. Pero puedo jugar en cualquier liga. En Canadá jugué con los Capitales de Quebec. Pero todavía nadie ha hablado conmigo. Voy a preparame para jugar y si no, voy a encaminar mi vida en otro trabajo, aquí puedo hacer cualquier cosa y ayudar a mi familia’’.
Hay quienes no llegaron pero hoy son grandes maestros como Maels Rodríguez.
“A Maels lo vi cuando estaba en la categoría juvenil, donde enseña a los niños a jugar el béisbol. Tengo bastantes amistades que me están apoyando, después de tomar esta decisión’’.
¿Por qué no te quedaste antes?
“Viaje con el equipo nacional en el 2015 a Carolina del Norte, a los Panamericanos de Toronto. Pude haber tomado esa decisión y no la tomé. Seguí con el equipo nacional. Tengo marca de 8-4 y 2.79 promedio de carreras limpias. Creo que es un buen resultado. Tengo 4-1 en Series del Caribe. Estoy aquí para salir adelante. Este es un paso grande que estoy dando, pero mi familia sabe que lo hago por el bien de ellos’’.
Anímicamente, ¿cómo te sientes?
“Me siento bien, gracias a Dios. Lo importante es que mi padre me dice que donde yo esté me va apoyar siempre’’.
¿Cómo ves tu actuación con el equipo nacional?
“Estoy claro, siempre que salí con el Cuba lo di todo. Un deportista tiene momentos difíciles, pero siempre lo di todo, con el equipo nacional y también con Granma. Cada quien juzga a las personas. Respeto los criterios de todo el mundo’’.
¿Cómo ves tu actuación en el Preolímpico?
“En el Preolímpico no salieron las cosas. Un lanzamiento lo decidió todo. Cuba salió con garra, lo dio todo en el terreno. Había un público exigente. Cada cual tiene derecho a decir lo que siente y lo que quiere. Salí a hacer mi trabajo, concentrado. Lo di todo por Cuba. Respeto la camisa del equipo nacional, porque me dio la oportunidad. No pudimos lograr la clasificación olímpica. El equipo tiene que seguir trabajando para volver a la cima’’.
Pero el equipo sigue dependiendo de veteranos, Alfredo Despaigne, Cepeda, tú.
“Cepeda es como un padre para mí. Cuando llegué al equipo Cuba me dio mucho consejo. A Alfredo Despaigne lo conocí desde que tenía 16 años, amigo, hermano, es el mejor pelotero que tiene Cuba. Mucha crítica, porque todo el mundo habla de béisbol y piensa que sabe de béisbol pero tiene que respetar un poquito. Están los números’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de junio de 2021, 2:49 p. m..