Después de días tensos y lluvia torrencial, los Mets encuentran alivio perfecto en los Marlins
Después de una semana tensa y convulsa, los Mets encontraron consuelo en los Marlins. Los neoyorquinos sacaron máximo provecho de esta seria particular contra Miami, aunque quién sabe si aún podrán recuperar el tiempo perdido en la carrera por los comodines.
Errores propios y ajenos contribuyeron a que Sandy Alcántara cargara con la derrota de jueves en la noche 4-3 en un momento sin importancia aparente para los floridanos, pero de mucho significado para los de casa que han estado en el centro de las noticias y no por motivos edificantes.
Alcántara llegó al sexto episodio con el juego 3-2 a favor de los locales, pero los Marlins aprovecharon tres bases por bolas, una del abridor Carlos Carrasco y dos del relevista Aaron Loup para lograr la carrera del empate y evitarle la derrota al dominicano.
Los peces abrieron el marcador en la misma primera entrada con un cuadrangular de Miguel Rojas y luego anotaron otra más con un hit dentro del cuadro de Jesús Aguilar, pero los Mets no tardaron en responder con un palo de vuelta entera de Jonathan Villar en la parte baja del capítulo.
Nueva York tomaría el mando en la cuarta con un doble remolcador de Francisco Lindor, quien luego anotaría la de la ventaja en ese momento con un balk de Alcántara, quien se iría luego de 6.1 con cuatro carreras -tres de ellas limpias- con ocho hits permitidos y seis ponches.
Alcántara permitió una anotación más ante los Mets que en sus dos salidas combinadas previas frente a los Rojos en 14 entradas, pero no cabe duda de que pudo haberse ido con una apertura de calidad, de haber sido por un error de Jesús Sánchez en la séptima que permitió la llegada de un corredor a tercera.
Sánchez no pudo controlar un sencillo de Patrick Mazeika que fue utilizado por Jeff McNeil para colarse en tercera base y anotar posteriormente con un sencillo de Dominic Smit -Aguilar estuvo muy cerca de capturarla- que pondría delante a unos Mets que sumaron su tercer triunfo en fila tras una doble jornada el martes.
Miami hace rato que se bajó de la carrera a los playoffs, pero lo de Nueva York realmente ha sido una comedia de horrores, especialmente en una segunda mitad de temporada donde los problemas han estado a la orden del día lo mismo en el terreno que en la oficina central.
Pasando por el despido de dos gerentes generales -uno por conducta impropia y el otro por conducir bajo la influencia del alcohol- hasta los gestos de los dedos en negativo de Javier Báez, el drama ha estado presente en una franquicia que el 31 de julio estaba en la cima de la división y ahora se encuentra en el tercer puesto.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de septiembre de 2021, 10:13 p. m..