El Caballo que no se cansa, Sandy Alcántara coquetea con la gloria en la capital del país
Si quedaba alguna sobre la calidad de Sandy Alcántara, sobre su capacidad para ser el as de la rotación de los Marlins, quedó destrozada el lunes en la noche en Washington, una ciudad que contempló la mejor apertura del dominicano en su carrera de Grandes Ligas: un juego de un hit solitario.
Alcántara, que ha venido creciendo de apertura en apertura y está teniendo un cierre de temporada espectacular, estuvo inmenso en ocho capítulos contra los Nacionales para llevar a los peces a un triunfo 3-0 y confirmarse, en sus propias palabras, como “un caballo que no se cansa’’.
Esta frase la había pronunciado en su salida previa, cuando lanzara nueve entradas de una carrera y cuatro hits contra los Mets, pero en esta ocasión superó cualquier pronóstico con una maestría desde el montículo que ya no puede ser pasada por alto ni en Miami ni en ninguna parte.
Lo increíble es que Alcántara es el tercer peor lanzador en términos de recibir apoyo ofensivo de su equipo que solo le aporta como promedio 3.12 anotaciones por apertura, pero que nadie se equivoque, si algo vale la pena en este final de temporada de Miami es él.
Siete de sus nueve victorias en la contienda han nacido en tierra ajena a La Pequeña Habana, de modo que los Nacionales estaban advertidos de que vendría una tormenta que el desmantelado equipo -desconocido hasta los tuétanos- no podría resistir.
Solo un hombre le había llegado a base a Alcántara, Keibert Ruiz, quien conectó duro pero de frente a Jazz Chisholm, quien no pudo asegurar la pelota y con eso borró la posibilidad de un choque perfecto, algo que comenzaba a respirarse en el ambiente de manera creciente.
Pero luego Josh Bell le rechinó en la séptima entrada una pelota contra la cerca del jardín derecho que puso punto final al cero hit, cero carrera y que fue contestado con un aplauso de parte de Alcántara y un gesto de alguien que se quita un peso de encima.
Fuera de eso, los Nacionales no pudieron hacer realmente nada ante las inteligentes secuencias de pitcheo de Alcántara, quien mezcló y alteró sus lanzamientos para sacar de paso a los bateadores rivales, además de sumar a todo eso su proverbial velocidad en su recta de cuatro costuras.
Solo en una ocasión pareció que Alcántara saldría del encuentro y ocurrió al final de la cuarta entrada, cuando Juan Soto pegó un batazo que conectó en la pierna izquierda y luego fue a dar directamente al guante de Lewin Díaz, pero que sin duda dejó un rastro de dolor de manera momentánea.
Alcántara, quien fue apoyado con una carrera en la entrada inicial y dos más en el último inning, tuvo que ir adentro del dugout a recibir tratamiento, pero luego regresó para lanzar hasta la octava entrada antes de que el manager Don Mattingly decidiera que ya no iba a salir para sacar los tres outs del cierre.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de septiembre de 2021, 9:45 p. m..