Béisbol

Los Marlins hacia una segunda mitad sin rumbo fijo


JOSE FERNANDEZ toma parte en un entrenamiento antes del juego del 12 de julio contra los Rojos.
JOSE FERNANDEZ toma parte en un entrenamiento antes del juego del 12 de julio contra los Rojos. El Nuevo Herald

Después de que la esperanza diera paso a la decepción en la primera mitad, los Marlins esperan recorrer el mismo camino pero en sentido contrario a partir de este viernes con la serie que tendrá lugar en Filadelfia.

Si bien los peces terminaron con un triunfo sobre Cincinnati antes del Juego de las Estrellas y para nadie se pierde el simbolismo de contar en la lomita con José Fernández en el inicio de la segunda mitad, las dudas se amontonan como sombras oscuras en el futuro inmediato del club.

Pero no se lo digan al manager Dan Jennings, quien ha mantenido un discurso optimista a prueba de balas y que solo pide una cosa para comenzar la potencial remontada en estos dos meses y medio que restan: salud.

Es de tomar en cuanta que de la alineación original el primer día de la contienda, solo se ha mantenido contra viento y marea Adeiny Hechavarría, pues el resto ha estado en la lista de inhabilitados, enviado a las Menores y liberado.

"Necesitamos estar con salud'', expresó Jennings. "Si se nos da la oportunidad de estar saludables por un tiempo largo, los muchachos tendrán la oportunidad de demostrar lo que pueden hacer''.

Sin embargo, el tiempo pudiera no alcanzar, pues en las últimas semanas algunos equipos enviaron a sus mejores evaluadores a sobrevolar el espacio de los Marlins en busca de posibles piezas de cambio.

La lista de candidatos a ser canjeados antes del 31 de julio incluye, entre otros, a Dan Haren, Mat Latos, Martín Prado, Steve Cishek, Michael Morse y Brad Hand, los cuales estarían contemplando nuevos horizontes si en la próxima semana el club no da señales firmes de tomar un rumbo positivo.

A pesar de cualquier mejora, todo parece indicar que los peces se dirigen a terminar con su 12da temporada consecutiva sin conocer el aroma de los playoffs, dejando a la alta gerencia con la ingrata tarea de empezar casi de cero en el rediseño de un nuevo grupo y de vender una nueva ilusión a una fanáticada cada vez más difícil de convencer.

Los síntomas de esperanza para la segunda mitad son:

▪ La presencia de Fernández, quien en dos salidas ha estado soberbio y cuya sola presencia es una inyección de energía en el dugout.

▪ Adeiny Hechavarría y Dee Gordon, quien regresa pronto, han jugado una defensa de Guante de Oro alrededor de la segunda base.

▪ El futuro ascenso de los prometedores pitchers Justin Nicolino y José Ureña, una vez que se hayan consumado los cambios de Latos y Haren.

▪ El regreso de Henderson Alvarez, un chico que el anio pasado estuvo en el Juego de las Estrellas y que, libre de problemas de salud, es un abridor de primera.

Los síntomas de decepción incluyen:

▪ El retroceso de Marcell Ozuna, quien en el 2014 conectó 23 jonrones e impulsó 85 carreras, y que ahora debió ser enviado a las Menores por su problemas de mecánica en el plato.

▪ La inconsistencia del bullpen, pues salvo AJ Ramos y Carter Capps, el resto de los relevistas han vivido experiencias contrastantes, con altibajos difíciles de precisar.

▪ La inexperiencia de Jennings, el hombre que dejó la oficina -¿obligado?- para sentarse en el banco sin haber dirigido hace más de tres décadas en preuniversitario.

▪ Una ofensiva que es la 24ta en producción de carreras a pesar de la presencia de Stanton, Hechavarría y Gordon en gran parte de la mitad.

Quizá lo realista sería pensar en una temporada para .500, pero incluso esa mediocre meta puede ser más difícil que ganar un premio de montaña en el Tour de Francia.

Esta historia fue publicada originalmente el 16 de julio de 2015, 11:14 a. m. with the headline "Los Marlins hacia una segunda mitad sin rumbo fijo."

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