Lo bajaron del lomo de un burro y repartió palo toda su carrera. Para muchos es el mejor zurdo de la pelota cubana
Para la mayoría de los expertos ha sido uno de los cinco mejores bateadores cubanos de su época y entre los grandes de todos los tiempos en Series Nacionales.
Fue conocido como “El Gigante del Escambray’’.
Antonio Muñoz Hernández nació el 17 de enero de 1949 en el municipio de Condado, Trinidad, en Sancti Spíritus.
Según varios historiadores, Muñoz fue descubierto por el exlanzador y luego entrenador cubano, Pedro ‘’Natilla’’ Jiménez, que al observar sus condiciones naturales lo bajó del lomo de un burro en el Escambray para ayudarlo a desarrollar su extraordinario talento.
Debutó en Series Nacionales en 1969 con el equipo Azucareros, perteneciente a Las Villas.
Su primer jonrón lo conectó el 16 de febrero del mismo año en el Estadio Augusto César Sandino”. Con el número cinco que llevaba en el uniforme, Muñoz llegaba a la caja de bateo y se remangaba la manga derecha antes de posicionarse en el plato imponiendo respeto con su estatura de 1.91 metros.
Fue nombrado dos veces como Jugador Más Valioso en Series Mundiales amateurs y en una Serie Nacional.
Conquistó ocho títulos de jonrones en la isla.
La llamada Serie de los 10 Millones celebrada en 1970 constituyó su temporada de consagración al liderar en triples.
Al siguiente año (1970-71) lo hizo en dobles y anotadas con 66 pasaportes.
En el torneo 1973-74 terminó primero en jonrones (19) impulsadas (68), anotadas (54), pasaportes (66) y bases intencionales (15), siendo elegido el Jugador Más Valioso.
En 1975-1976 (en 39 desafíos) lideró en cuadrangulares (13) y remolcadas (35). Luego en la segunda Selectiva (1976) con Las Villas dio 12 vuelacercas, igual número de dobletes y anotó 45.
En la Selectiva de 1979 impulsó 67, anotó 52 y pegó 25 cuadrangulares, para quedarse a solo tres de la marca implantada por Pedro José Rodríguez (28 en 1978).
Repitió su actuación en 1980 al finalizar líder en jonrones (18) y remolcadas (67).
El 8 de enero de 1991 frente al lanzador Roberto Ibáñez en el Estadio 5 de septiembre en Cienfuegos conectó el incogible 2,000 de su carrera y luego sumó otros 14 para llegar a 2014.
Además de ganar ocho títulos de jonrones fue el primer jugador de Series Nacionales en llegar a 300 bambinazos.
En Series Nacionales terminó con .302 de promedio, 1,551 pasaportes, 273 bases intencionales, 8,377 apariciones oficiales al bate, 1,407 impulsadas, 2,014 imparables, 355 dobletes, 370 jonrones, 1,281 anotadas, 3,569 bases totales y .535 de slugging.
A nivel internacional participó en Series Mundiales, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y Copas Intercontinentales.
La primera Serie Mundial en que participó fue en Barranquilla, Colombia, en 1976, cuando terminó con average de .308 (26-8).
Luego lo hizo en el Mundial de 1978 en Italia cuando conectó 13 incogibles en 32 veces al bate para un promedio de .406, liderando en anotadas (14), jonrones (8) y remolcadas (18). Fue nombrado el Jugador Más Valioso.
Repitió la distinción del Más Valioso en 1980 en el Mundial de Japón al promediar .400 (45-18), guiando en vuelacercas con siete (igualado con Luis Giraldo Casanova) y remolcadas con 19.
En el partido decisivo conectó el jonrón que definió la victoria de Cuba sobre Japón (1-0) con el derecho Braudilio Vinent en la lomita propinando nueve ceros a la escuadra nipona.
En 1984 en el Mundial de La Habana promedió .424, con 10 anotadas, cinco cuadrangulares y 15 impulsadas, siendo cuarto en la lista de jonroneros y cuarto en impulsadas (igualado con Casanova).
Por último, en 1986 en Holanda bateó .385 (15 incogibles en 39 turnos).
Estuvo en los Juegos Panamericanos de 1975 en Ciudad México, en San Juan, Puerto Rico (1979) y en Caracas, Venezuela (1983).
En los Juegos Centroamericanos de Medellín, Colombia (1978), ganó el título de bateo con promedio de .714 (28-20), sumando ocho jonrones y remolcando 18 carreras.
Sus segundos Centroamericanos fueron en La Habana donde promedió .308 (24-8) guiando en anotadas con seis.
Luego en Santiago de los Caballeros (1986) tuvo average de .375 (24-9).
Entre Mundiales (.390), Panamericanos (.254) y Centroamericanos (.487), Muñoz terminó con promedio de .382 (123 incogibles en 322 turnos). Estuvo en varias Copas Intercontinentales.
En Bélgica (1983) lideró en impulsadas con 14 y en Canadá (1985) lo hizo en dobletes con seis igualado con el estadounidense Paul Meyer y promedió .393.
Fue seleccionado al Equipo de Estrellas como primera base.
Después de retirarse como jugador, el 23 de marzo de 1992 fue entrenador del equipo nacional italiano. En noviembre del 2014 fue seleccionado junto con otros nueve peloteros al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, siendo exaltado el 28 de diciembre del mismo año en la provincia de Granma.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de enero de 2025, 7:52 p. m..