Lo hacía todo bien y rechazó ofertas para jugar en MLB. Para muchos es el pelotero más completo que ha pisado un terreno en Cuba
Ha sido uno de los peloteros cubanos más completos de todos los tiempos.
Lo hacía todo bien en el terreno de juego y por esas excepcionales virtudes el locutor deportivo Roberto “Bobby’’ Salamanca lo llamó “El Señor Pelotero.
Luis Giraldo Casanova nació el 5 de diciembre de 1956 en el Central Orozco, Bahía Honda, Pinar del Río.
Su estatura era de 181 centímetros y su peso 90 kilogramos.
Estuvo en la Escuela de Iniciación Deportiva Escolar (EIDE) de Pinar del Río y con 17 años asistió al Mundial Juvenil de 1974 en Venezuela donde Cuba se llevó el triunfo.
Fue un excelente bateador de promedio y fuerza hacia todos los ángulos del terreno.
Corredor rápido en las bases, inteligente y brillante a la defensa en especial como jardinero derecho. Su brazo fue poderoso y sus tiros certeros a las bases.
En opinión de muchos expertos y jugadores que actuaron a su lado el pinareño no desarrolló al ciento por ciento sus extraordinarias cualidades naturales, siendo uno de esos peloteros seguidos de cerca por los buscadores de talento que lo consideraban repletos de virtudes para triunfar en Grandes Ligas.
Las ofertas que recibió fueron millonarias y en dos ocasiones le pusieron cheques en blanco para que firmara, pero decidió seguir viviendo en Cuba junto a su familia.
Integró los equipos Vegueros y Pinar del Río en 17 Series Nacionales y 16 Selectivas compilando un promedio de .322, con 1,705 incogibles, 288 dobletes, 41 triples, 312 jonrones, 1,069 carreras remolcadas, 1,144 anotadas, 129 bases robadas y 1,049 pasaportes en 5,288 turnos oficiales al bate.
Su juego completo colaboró con seis títulos logrados por Pinar del Rio, el primero en 1978 teniendo como estratega a José Miguel Pineda.
También actuó bajo la dirección de Jorge Fuentes. En torneos internacionales ayudó a los triunfos del equipo cubano en campeonatos mundiales, Juegos Panamericanos, Juegos Centroamericanos y Copas Intercontinentales.
A nivel internacional debutó en 1978 en los Juegos Centroamericanos de Medellín, Colombia.
Luego lo hizo en República Dominicana (1986). En ambos alcanzó un promedio ofensivo de .559 (59-33) con 13 jonrones y 32 impulsadas.
Participó en seis Series Mundiales. En Italia (1978), Japón (1980), Cuba (1984), Holanda (1986), Italia (1988) y Canadá (1990).
En estos torneos tuvo un average de .406 y sumó 32 jonrones para ser el cubano con más batazos de cuatro esquinas, compartiendo con un trío de jugadores el récord de tres en un mismo juego.
Estuvo en las Copas Intercontinentales de Cuba (1979), Canadá (1981), Bélgica (1983), Canadá (1985), Cuba (1987) y España (1991).
En estos eventos bateó para .417 con 20 cuadrangulares y 65 remolcadas, siendo el único en ganar en 1981 la Triple Corona de bateo al finalizar con promedio de .514 (37-19), siete jonrones y 21 impulsadas.
Actuó en los Juegos Panamericanos de Puerto Rico (1979) y Estados Unidos (1987) terminando en ambos para un promedio de .406, con 10 jonrones y 22 remolques.
Casanova se mantuvo en el elenco nacional por 14 años actuando en 16 torneos internacionales donde alcanzó un promedio de .426, con 234 incogibles, 44 dobles, siete triples, 75 jonrones, 204 impulsadas, 185 anotadas, ocho estafas y 81 pasaportes recibidos en 549 turnos al bate.
Lideró en cuadrangulares en siete de estos eventos.
Su frecuencia de jonrones por turnos oficiales al bate en eventos internacionales fue de uno por cada 7.3 veces al bate. Y su frecuencia de impulsadas fue de una por cada 2.7 turnos.
Fue seleccionado entre los diez mejores atletas de Cuba en 1981 y 1986.
En noviembre del 2014 fue elegido junto a otros nueve peloteros al Salón de la Fama del Béisbol Cubano, siendo exaltado el 28 de diciembre en la provincia de Granma.
Fue mánager del equipo Pinar del Río en una Serie Nacional de Béisbol. También lo hizo en la Liga de Desarrollo. Se desempeñó como instructor de bateo en Cuba, Italia, Nicaragua y Japón.