Béisbol

Ni desastre ni redención, Sandy Alcántara vuelve a emitir señales mixtas para alejarse de la victoria ante los Rays

Sandy Alcántara trabajó cinco entradas este sábado frente a los Rays de Tampa Bay y permitió cuatro carreras, con tres ponches y dos boletos.
Sandy Alcántara trabajó cinco entradas este sábado frente a los Rays de Tampa Bay y permitió cuatro carreras, con tres ponches y dos boletos. Imagn Images

Volvió a subir al montículo y volvió a dejar sensaciones encontradas. Este sábado, Sandy Alcántara trabajó cinco entradas frente a los Rays de Tampa Bay y permitió cuatro carreras, con tres ponches y dos boletos. Ni desastre ni redención. Un punto medio que ya empieza a ser una constante en su andar de 2025.

Luego de cuatro tramos de relativa tranquilidad, Alcántara se vino abajo en el quinto para que los Rays vencieran 4-0 a los Marlins e igualaran la serie particular delante de 12,052 aficionados en el loanDepot park que vinieron a celebrar el Día de la Herencia Cubana.

Todas las anotadas llegaron con sencillos, pero uno de los firmados por el cubano Yandy Díaz remolcó dos de las cuatro anotaciones -las únicas del encuentro- que facturaron los visitantes para reafirmar su dominio en la llamada Serie del Cítrico.

Para un lanzador que llegó a lo más alto al ganar el Cy Young en 2022, cada salida genera expectativa. Pero este no es el mismo Sandy.

No todavía. Viene del largo y tortuoso camino de la Tommy John, y su brazo todavía no canta con la misma melodía.

Hay destellos, hay momentos donde uno dice: “ahí está el caballo’’, pero también hay otros donde los pitcheos se elevan, el comando se va, y los bateadores aprovechan, como sucedió en esa quinta entrada en que los Rays pisaron el plato en cuatro ocasiones.

Los Marlins, que ya están enterrados en la tabla y que no han encontrado el rumbo ni con ni sin sus figuras, necesitan a Alcántara allá del récord.

Lo necesitan como símbolo de esperanza, como columna para anclar un cuerpo de pitcheo que no acaba de encontrar su figura clave.

Su regreso no es solo médico, es emocional para una franquicia que se sigue tambaleando entre el olvido nacional y el desencanto local, a pesar de esfuerzos loables y positivos como el de celebrar el Día de la Herencia Cubana en el loanDepot park.

Alcántara lo sabe.

No está lanzando solo por él. Está lanzando por su equipo, por su orgullo, por esa comunidad que todavía lo ve como una de las caras de la franquicia.

Pero a estas alturas, lo más importante no es el resultado inmediato. Es que se mantenga sano, que vuelva a encontrar su ritmo, y que este 2025, aunque no sea su año de gloria, sirva de transición hacia un 2026 donde podamos volver a decir con fuerza: “El as de los Marlins ha regresado’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 17 de mayo de 2025, 6:40 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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