Contra viento y marea, jugador cubano de los Marlins regresa a Triple A y abre nuevo camino hacia las Mayores
Víctor Mesa Jr. comenzará el sábado un nuevo camino hacia las Grandes Ligas.
El jardinero cubano fue sacado de la lista de lesionados e integrado al róster del Jacksonville de Triple A, desde donde intentará convencer a los Marlins que se merece un puesto importante en el equipo.
Pero hay caminos que se hacen cuesta arriba, y otros que, a pesar de los baches, siguen apuntando hacia el mismo destino: las Mayores.
Mesa Jr. lo sabe. Lo ha sentido en carne propia. Y por eso, cada paso que da tiene más valor que nunca.
Aunque pudiera parecer una noticia de poca relevancia en el entorno de los Marlins en general, para Mesa Jr. es el reinicio de una travesía que se ha visto interrumpida una y otra vez por las lesiones y en momentos donde su ascenso a la gran carpa parecía inminente.
Porque no se trata solo del talento —que lo tiene— ni del apellido —que pesa—, sino de la resiliencia forjada entre terapias y silencios.
Mesa Jr. ha tenido que lidiar con molestias musculares, una lesión en la pierna y otra en el hombro que frenaron su desarrollo justo cuando parecía que se acercaba a la puerta de la MLB.
“Lo más difícil ha sido la paciencia’’, confesó alguna vez en una entrevista el prospecto, que el sábado alineó en el jardín central, ocupó el primer puesto a la ofensiva y pegó jonrón en su segunda vez en la caja de bateo. Bateó de 5-3 con cuatro impulsadas.
“Uno quiere jugar, quiere demostrar. Pero el cuerpo a veces te pide parar’’.
Hoy, sin embargo, el cuerpo le dice otra cosa. Le dice que está listo. Que es hora de retomar el camino. Y en Jacksonville, el cubano tendrá el escenario perfecto para mostrarse, para dejar claro que puede ser parte del futuro de los Marlins.
Con apenas 23 años, Víctor Mesa Jr. sigue siendo un proyecto interesante dentro de la organización. Su defensa en los jardines es natural, su velocidad es una herramienta peligrosa, y con el bate ha demostrado flashes de ese jugador que muchos esperaban cuando firmó en 2018 junto a su hermano Víctor Víctor.
Pero más allá de los números, lo que podría marcar la diferencia en su caso es la determinación.
Miami necesita profundidad, dinamismo. Y si Mesa Jr. logra mantenerse sano y productivo en Triple A, no hay razón para no pensar en un llamado en la segunda mitad del año.
El calendario es largo, las oportunidades llegan. Y el sueño, aunque golpeado por las circunstancias, sigue intacto.
Si algo ha demostrado Víctor Mesa Jr. es que rendirse nunca ha sido una opción.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de mayo de 2025, 4:37 p. m..