“Estoy viviendo lo que soñé… y lo que sufrí también’’. Lanzador cubano recompensa la paciencia de los Padres
En el béisbol, como en la vida, todo llega a su tiempo.
Y si alguien entiende esa máxima con el corazón, ese es Adrián Morejón. El lanzador cubano, que alguna vez fue una promesa precoz con millones sobre sus hombros, ahora disfruta la consolidación de su carrera luego de años plagados de incertidumbre.
Su reciente participación en el Juego de Estrellas de esta temporada no solo confirmó su madurez en el montículo, sino también su crecimiento como hombre y profesional, de modo que la paciencia de los Padres de San Diego se ha visto recompensada.
De vuelta en Miami tras vivir su primera experiencia en el clásico de mitad de temporada, Morejón irradia tranquilidad. Su discurso ya no está cargado de expectativas, sino de realidades.
Atrás quedaron las cirugías, las limitaciones físicas y las dudas que lo persiguieron durante tanto tiempo. Hoy habla con la seguridad de quien ha atravesado la tormenta y ha aprendido a competir con la cabeza despejada.
Recién salido del Juego de Estrellas. ¿Qué significó para ti esa experiencia?
“Fue un sueño, de verdad. Yo creo que para cualquier pelotero estar en el Juego de Estrellas es algo que uno siempre quiere. Solo fueron dos días, pero me llevé muchos buenos recuerdos. Poder compartir con tantos nombres importantes, también con los de la Liga Americana, fue un placer enorme’’.
¿Era algo que soñabas desde que comenzaste tu carrera profesional?
“La verdad, no. En ese momento mi objetivo era llegar a Grandes Ligas, pero el sueño del Juego de las Estrellas llegó después, hace dos o tres años, cuando logré establecerme de verdad y vi que podía competir a ese nivel’’.
Tu presencia en ese evento habla de lo bien que ha ido tu temporada.
“Todo ha sido resultado del trabajo que vengo haciendo desde el año pasado. Traje conmigo las cosas buenas que logré en 2024, las combiné con lo aprendido en la pretemporada y seguí trabajando fuerte en lo mental. Creo que esa ha sido la clave de la consistencia que he tenido todos estos meses’’.
Has pasado por lesiones y momentos complicados. ¿Qué tan importante ha sido dejar atrás ese pasado desde lo emocional?
“Mucho. El cambio que he tenido desde el año pasado hasta ahora ha sido total. No me olvido de lo que viví porque eso no lo borra nadie, pero ya no me afecta. Estoy preparado, física y mentalmente, para lo que venga. Sé que pueden pasar cosas en el terreno, pero ya no vivo preocupado por eso’’.
¿Qué papel ha jugado el equipo en todo este proceso de madurez?
“Uno muy importante. Llevo casi 10 años en esta organización y siempre he sentido su respaldo. Esa confianza me ha motivado a seguir, a no rendirme y a trabajar duro para estar donde estoy hoy’’.
Ahora que ya fuiste a un Juego de Estrellas, ¿te ves volviendo a más?
“No estoy pensando en eso. Obvio, tengo solo 26 años, pueden venir más. Pero mi meta es seguir siendo mejor cada año, tener buenos resultados y lo que tenga que llegar, llegará’’.
¿Sientes que este puede ser el año de dar el gran paso para San Diego?
“Ojalá. Todos los años salimos a competir, hemos estado cerca, pero no se ha dado. Este año tal vez no tengamos tantos nombres, pero el grupo está unido, haciendo el trabajo, sacrificándose. Y eso se nota en los resultados’’.
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de julio de 2025, 8:17 a. m..