Esta pausa me hizo más fuerte. Pelotero cubano mira con ilusión su regreso a la pelota profesional
Durante casi un año, Narbe Cruz tuvo que aprender a convivir con la paciencia.
Alejado del terreno por una operación en el hombro derecho, el prospecto cubano vivió el periodo más difícil de su joven recorrido profesional, uno marcado por el dolor físico, la incertidumbre y el desafío mental de no poder hacer lo que más ama: jugar béisbol.
Lejos de quebrarlo, la lesión terminó moldeando otra versión del pelotero. Más reflexivo, más maduro y, sobre todo, más consciente del proceso.
Cruz no habla de tiempo perdido, sino de una pausa necesaria que le permitió fortalecerse por dentro, entender su cuerpo y reenfocar su carrera con una mentalidad distinta.
Hoy, ya recuperado y con el respaldo constante de la organización de los Astros de Houston, Cruz mira al futuro con optimismo.
Se siente sano, confiado y listo para volver al trabajo, convencido de que este regreso puede marcar un antes y un después en su desarrollo dentro del sistema de Grandes Ligas.
¿Qué has hecho en el invierno y en qué ha estado el énfasis de tu preparación?
“Mi enfoque en estos meses ha sido recuperar la salud de mi hombro derecho, que fue operado el año pasado. Ese ha sido el centro de todo: el físico, mantenerme positivo y prepararme para el próximo año’’.
¿Qué tan duro fue lidiar con esa lesión durante tanto tiempo?
“Al principio fue muy dura. Ha sido prácticamente un año entero de mucho dolor. Trabajo fuerte en el hombro porque fue algo muy fuerte para mí. Es la primera vez que estoy un año completo fuera de mi deporte, sin jugar pelota’’.
¿En algún momento te afectó mentalmente?
“Sí, pero también me ayudó mucho. Me ayudó con la mente, a seguir adelante y a empezar en otras cosas. Hoy creo que estamos viviendo mejor que nunca y preparados para enfrentar el próximo año’’.
¿Ya estás completamente confiado en que el brazo está bien?
“Sí, gracias a Dios estamos bien. También gracias al entrenador que hemos tenido, que se ha ocupado mucho de mí en estos meses de entrenamiento. Estamos listos para volver al trabajo’’.
¿Cómo ha sido la comunicación con Houston durante este proceso?
“Ha sido bastante buena. La organización se ha mantenido pendiente de mí. Estamos conversando para entrar ahora a finales de enero. El año pasado estuve tomando bateo ligero contra lanzadores de Grandes Ligas que estaban recuperándose en el complejo y tuve muy buenos resultados. Se han comportado muy bien conmigo’’.
¿Sientes que este año puedes recuperar el tiempo que estuviste fuera?
“Desde que entre. Para mí no he perdido mucho tiempo porque he aprendido mucho en toda esta etapa de la operación. No lo veo como tiempo perdido, sino como una pausa que Dios puso en mi carrera. Creo que ahora será mucho mejor cuando rompa de nuevo’’.
Para cerrar, ¿cómo ves al equipo cubano rumbo al Clásico Mundial?
“En realidad no he tenido tiempo de analizar el grupo. He estado muy enfocado en mí, en mi proceso y en mi carrera. Pero les deseo la mejor de las suertes a todos los muchachos, que se mantengan saludables y que lo hagan lo mejor posible por nuestro país’’.