Pelotero cubano desata una tormenta de jonrones y entra en la historia de los cubanos en Grandes Ligas
Hay noches en las Grandes Ligas donde la pelota parece más grande para ciertos bateadores. Donde cada swing encuentra el barril perfecto y cada contacto termina convertido en un estruendo.
Para Andy Pagés, este miércoles en el Daikin Park de Houston fue exactamente eso: una explosión ofensiva imposible de ignorar.
El cubano vivió la mejor jornada de su joven carrera en las Mayores y castigó sin misericordia al pitcheo de los Astros de Houston con una actuación monumental.
Pagés se fue de 5-3, con tres jonrones, seis carreras impulsadas y tres anotadas, firmando una noche que lo coloca inmediatamente dentro de la historia del béisbol cubano en las Grandes Ligas.
No fue solo una gran actuación. Fue una declaración.
El jardinero de los Dodgers mostró poder hacia todos los sectores, confianza en cada turno y una presencia ofensiva que recordó por qué la organización angelina ha apostado tan fuerte por su talento.
Cada cuadrangular fue elevando el nivel del espectáculo hasta convertir la noche en una de esas que quedan archivadas en la memoria de los aficionados.
Con sus tres vuelacercas, Pagés se convirtió en el onceno pelotero nacido en Cuba que logra un juego de tres jonrones en MLB y une su nombre a una lista exclusiva donde aparecen nombres de enorme peso histórico como José Canseco, Tony Oliva, José Abreu y Yordan Álvarez.
Precisamente Álvarez lidera a los cubanos con más partidos de tres cuadrangulares, al lograrlo en tres ocasiones.
Detrás aparecen Canseco, Yoenis Céspedes y Kendrys Morales con dos juegos de ese tipo cada uno. Ahora, Pagés se suma a un club donde también figuran Yasmani Grandal, Yasiel Puig y Adolis García.
Dentro de la rica historia de los Dodgers, Pagés también dejó su marca. Se convirtió apenas en el tercer jugador cubano de la franquicia en conectar tres jonrones en un mismo partido, siguiendo los pasos de Grandal en 2016 y Puig en 2018.
El último pelotero de Los Angeles en lograrlo había sido Max Muncy, el pasado 10 de abril.
Como si todo eso fuera poco, las seis carreras empujadas representaron además una nueva marca personal para el cubano, superando las cuatro que había remolcado previamente en un encuentro.
A veces una temporada cambia con una sola noche. Y aunque todavía queda mucho camino por recorrer, Pagés acaba de regalar una actuación capaz de cambiar percepciones, elevar expectativas y confirmar que su talento tiene el tamaño de los grandes escenarios.