Béisbol

Pedro Grifol vuelve a casa: del banquillo de Grandes Ligas a la misión de transformar el béisbol de FIU

El exmánager de los Medias Blancas, Pedro Grifol, apuesta por el talento local, la formación humana y una mezcla de experiencia y analítica para devolver protagonismo al programa universitario de béisbol de FIU.
El exmánager de los Medias Blancas, Pedro Grifol, apuesta por el talento local, la formación humana y una mezcla de experiencia y analítica para devolver protagonismo al programa universitario de béisbol de FIU. Foto: FIU

Durante casi año y medio, Pedro Grifol cambió las alineaciones por los campos de golf, las reuniones de trabajo por los momentos con sus nietos y la presión diaria de las Grandes Ligas por una rutina mucho más tranquila.

Pero el béisbol, como suele suceder con quienes le han dedicado la vida, siempre encuentra la manera de llamar de nuevo.

Ahora, el exmánager de los Medias Blancas de Chicago regresa a los dugouts como nuevo entrenador principal del equipo de béisbol de la Universidad Internacional de la Florida (FIU), una oportunidad que llega en el momento preciso y en el lugar que más significado tiene para él: el sur de la Florida.

“Ya llevo casi 18 meses jugando golf, un deporte que nunca jugué en mi vida’’, comentó entre risas Grifol.

“He estado disfrutando de la familia, de los nietos, pero esta oportunidad se presentó y era algo que yo había pensado antes. Siempre me había llamado la atención la pelota colegial’’.

Para muchos, el nombramiento representa el regreso de un hombre con más de tres décadas de experiencia en el béisbol profesional.

Para Grifol, sin embargo, significa algo más profundo: la posibilidad de impactar vidas en una etapa decisiva de formación.

Tras su paso por Chicago, una experiencia que reconoce le dejó numerosas enseñanzas, el técnico asegura que llega a FIU con una perspectiva renovada.

“Cualquier cosa en la vida, sea un éxito o no, te deja lecciones si estás dispuesto a aprender’’, explicó. “Y muchas de esas lecciones las voy a poder usar aquí con muchachos de 18, 20 o 22 años para ayudarlos a convertirse en hombres’’.

Esa frase resume buena parte de su filosofía. Aunque su nombre está asociado al béisbol de alto nivel, Grifol insiste en que la verdadera esencia de su trabajo nunca ha sido exclusivamente desarrollar peloteros. Su objetivo es formar personas.

De hecho, recuerda con emoción la influencia que tuvo uno de sus entrenadores universitarios cuando era jugador.

“No solamente me enseñó béisbol’’, recordó.

“Me enseñó cómo tratar a las mujeres, cómo ser buen esposo, cómo comportarme en la vida. Son cosas que nunca se me van a olvidar’’.

Ese legado es precisamente el que ahora espera transmitir a una nueva generación de estudiantes-atletas.

La conexión con Miami también juega un papel fundamental en esta nueva etapa. Grifol confesó sentirse sorprendido por el respaldo recibido desde que se anunció su llegada al programa.

“Me apretó el corazón ver a tantas personas que no habían venido al programa en años regresar para ayudar’’, expresó.

“Eso demuestra que la gente quiere ver a FIU donde merece estar’’.

Y si algo dejó claro desde el primer día es que el talento local será una prioridad. No necesariamente porque los jugadores sean latinos o porque provengan del sur de la Florida, sino porque considera inaceptable que un programa universitario en Miami desconozca a los mejores peloteros de su propio entorno.

“Nosotros vamos a buscar buenos jugadores, con carácter e integridad, dondequiera que estén’’, afirmó. “Pero aquí en Miami no podemos dejar que un pelotero se vaya sin al menos haber hablado con él. Eso no va a pasar’’.

Después de 13 años trabajando exclusivamente en Grandes Ligas, la transición al béisbol universitario no le preocupa. Por el contrario, la considera un regreso a sus raíces.

“La mayoría de mi carrera la pasé trabajando con jugadores de estas edades’’, señaló. “Disfruto muchísimo ayudándolos a crecer y quiero que dentro de 10 o 15 años regresen y me digan qué están haciendo con sus vidas’’.

En cuanto a la evolución moderna del juego, Grifol tampoco se posiciona en uno de los extremos del debate entre analítica y experiencia. Su plan es integrar ambas corrientes.

“No vamos a usar la analítica al cien por ciento ni tampoco la experiencia al cien por ciento’’, explicó. “Vamos a usar todo. Lo importante es combinar las herramientas y encontrar la mejor manera de ayudar a los jugadores y al equipo’’.

Esa visión equilibrada parece encajar perfectamente con el desafío que tiene por delante. FIU no solo contrató a un ex mánager de Grandes Ligas.

Contrató a un hombre que vuelve a casa después de recorrer todos los niveles del béisbol profesional, convencido de que el verdadero éxito no se mide únicamente en victorias.

A veces se mide en la huella que se deja en los demás. Y esa, precisamente, parece ser la misión que Grifol viene a cumplir en Miami.

Esta historia fue publicada originalmente el 2 de junio de 2026, 4:10 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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