Primer bate, eso es imposible. La realidad asombra a un slugger de los Marlins desde su nuevo puesto en Miami
En un béisbol que ya no respeta moldes, Jesús Sánchez representa el nuevo rostro del cambio.
Alguna vez etiquetado como un bateador de fuerza natural, más hecho para el medio del lineup, el dominicano ha sorprendido a muchos —quizás incluso a él mismo— al convertirse en el primer bate de los Marlins
Lejos de resistirse al ajuste, Sánchez ha comprendido que el béisbol moderno premia la versatilidad, que el poder ya no está reservado exclusivamente para el tercero o cuarto en el orden.
Figuras como Shohei Ohtani y Aaron Judge han abierto el camino y ahora le toca al quisqueyano ser ese hombre que enciende la chispa desde el primer lanzamiento.
Héroe del choque del lunes, donde pegó jonrón, sencillo y doble decisivo para dejar al campo a los Cachorros, Sánchez habla sin poses y hasta con una sonrisa incrédula cuando recuerda que hace cinco años jamás habría imaginado verse en esta posición.
Pero el juego cambia, los roles evolucionan y los buenos peloteros se adaptan.
En esa situación clave del juego, ¿qué te ayudó a mantener la calma?
“Bueno, Agustín Ramírez me dijo: ‘No trates de regalar pitcheos, deja que tu ojo te dicte si sí o si no’. Eso me dio mucho ánimo, me ayudó bastante. Yo sabía que tenía que mantenerme enfocado, darle con ánimo y eso fue lo que hice’’’.
En el béisbol de antes tú hubieras sido el tercer o cuarto bate por tu poder y fuerza. ¿Qué pensaste cuando te colocaron de primero?
“Verdaderamente, dije está bien, no hay problema. Entendí que era una posición nueva y que todo era cuestión de tiempo y de disfrutarlo’’.
Ohtani, Judge, tú en los primeros puestos. ¿Refleja cómo ha cambiado el béisbol?
“Sí, creo que el béisbol ha cambiado mucho, pero hay que coger ventaja de las cosas buenas que han cambiado’’.
Hubo un momento donde Javier Sanoja tomó base por bolas y se te vio hablando con Agustín Ramírez. ¿Qué pasó ahí?
“Cuando Sanoja tomó la base por bolas, yo era el hombre y le dije a Agustín: ‘Es ahora. Voy a buscar la cuarta mala o lo que sea’. Y él me respondió: ‘No pienses en mí, hazlo tú, confía en ti’. Y nada, confié. Y eso fue lo que pasó’’’.
No es la primera vez que ustedes dejan en el terreno a un rival este año.
“Jugamos en casa y eso nos da ánimo. Es algo que nace en el dugout, en la confianza humana que tenemos entre nosotros. Siempre queremos ganar, siempre’’.
¿Cambias tu enfoque al batear primero en el orden?
“Creo que no. Sigo siendo el mismo bateador. Es mi posición y la asumo con normalidad’’.
Como primer bate puedes tener cinco o hasta seis turnos en un juego. ¿Cómo cambia eso tu mentalidad?
“Me da mucha confianza, pero también me hace más consciente de que no puedo desperdiciar mis turnos. Antes lo normal era tener cuatro o cinco turnos, ahora son cinco o seis. Eso me da una mejor perspectiva del juego y me obliga a estar enfocado todo el tiempo. Eso es lo que significa ser el lead-off’’.
Si hace cinco años te hubieran dicho que ibas a ser primer bate, ¿lo hubieras creído?
“Hubiera dicho: ‘No, eso es imposible’. De verdad que no me lo hubiera imaginado’’’.