Los Marlins rompen la narrativa del fracaso total y empatan marca de triunfos del 2024
Edward Cabrera volvió a ser ese pitcher eléctrico que la afición de los Marlins tanto espera. Con una actuación soberbia en el loanDepot park, el dominicano maniató a los Bravos durante siete entradas en blanco, guiando a los peces a una victoria 2-1 en el sur de la Florida.
Pero este triunfo tuvo un significado especial pues resultó el número 62 de los peces en la temporada, la misma cantidad obtenida en el 2024, para romper la narrativa en torno a que esta nueva versión del club estaba destinada a ser un fracaso épico.
“Esto es una prueba de lo que es este equipo’’, expresó Cabrera, quien ha sido parte importante de este éxito.
“Este es un grupo que no se rinde y que pelea hasta el último out. Todavía nos queda un buen tramo de béisbol y esperamos sacarle el máximo a esos días que nos restan’’.
El derecho limitó a la ofensiva rival a un solo imparable, concedió apenas dos boletos y recetó 10 ponches, mostrando control y dominio absoluto.
Cabrera, quien hacía su primera apertura contra Atlanta en el coloso de la Pequeña Habana, dejó su huella con un juego de autoridad que ratifica su importancia en la rotación de Miami.
Con este resultado, Cabrera mejora su récord de por vida frente a los Bravos a 2-1 con 2.77 de efectividad en cinco salidas (8 carreras limpias en 26 innings), con 36 ponches y 13 boletos.
Además, en lo que va de campaña en casa, acumula una foja de 4-3 y un promedio de limpias de 3.21 en 12 aperturas, con 63 ponches en 67.1 innings de labor. Unos números que hablan de consistencia cuando lanza ante su público.
“Creo que han sido dos claves para tener estos resultados’’, agregó Cabrera.
“Primero que me he mantenido saludable, alejado de las lesiones y luego he aprendido a no arrastrar los errores de una apertura a la otra. Aprendo de mis fracasos y sigo adelante’’.
El partido, sin embargo, pedía una definición clara. Y esa llegó en la octava entrada, cuando el venezolano Máximo Acosta conectó un cuadrangular frente a Pierce Johnson que voló 404 pies por el jardín central.
Ese batazo se convirtió en el golpe de gracia para una ofensiva de Atlanta que jamás encontró respuesta.
Antes, en la quinta entrada, Tristan Johnston había abierto el marcador con un doblete al bosque central que impulsó a Otto López con la primera anotación de la tarde.
Fue suficiente respaldo para un pitcheo de los Marlins que se mantuvo firme hasta el último out.
Por los Bravos, Spencer Strider hizo su parte con siete entradas de apenas una carrera permitida y tres imparables, pero sus compañeros no lograron darle apoyo ofensivo.
Atlanta se fue de 6-0 con corredores en posición anotadora y apenas pudo conectar tres hits en todo el desafío.
Casi al final del encuentro, Drake Baldmwin sacó una bola del parque para poner las cosas interesantes, pero la amenaza no pasó de ese momento solitario y se confirmó la victoria que deja a las puertas de superar todo lo hecho en la contienda anterior.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de agosto de 2025, 10:01 p. m..