Miami Marlins

Un respiro para Miami: los Marlins dejan atrás cuatro derrotas y evitan barrida ante los Orioles

Los peloteros de los Marlins Jakob Marsee (izq.) y Xavier Edwards le arrojan agua fría a Joe Mack tras anotar la carrera del triunfo en el noveno inning ante los Orioles de Baltimore, en el partido celebrado el 7 de marzo de 2026 en Miami.
Los peloteros de los Marlins Jakob Marsee (izq.) y Xavier Edwards le arrojan agua fría a Joe Mack tras anotar la carrera del triunfo en el noveno inning ante los Orioles de Baltimore, en el partido celebrado el 7 de marzo de 2026 en Miami. mocner@miamiherald.com

Después de varios días navegando entre frustraciones, batazos desperdiciados y derrotas que parecían pesar más de la cuenta, los Marlins encontraron finalmente una bocanada de aire.

No fue una victoria elegante ni cómoda, pero sí una de esas que pueden cambiar el ánimo de un clubhouse agotado.

Miami derrotó 4-3 a los Orioles este jueves en el loanDepot park, rompió una cadena de cuatro derrotas consecutivas y evitó una barrida que amenazaba con profundizar todavía más la crisis.

“Una victoria siempre es buena sea como sea’’, expresó el mánager Clayton McCullough.

“Creo que esto es algo positivo para el grupo y nos permite construir algo favorable en lo adelante. Es bueno haber rescatado algo de esta serie contra Baltimore’’.

La escena decisiva llegó en la novena entrada, cuando el novato Joe Mack conectó un doble que encendió las alarmas en los Orioles y devolvió la vida a un equipo que parecía resignado a otra jornada algo complicada.

Poco después, Javier Sanoja puso la pelota en juego y el antesalista Coby Mayo cometió un mal tiro que permitió a Mack anotar la carrera de la diferencia. No hubo fuegos artificiales ni jonrones monumentales en el cierre.

Bastó un swing oportuno, presión sobre la defensa rival y el error exacto en el momento indicado.

“Sin duda, Joe ha demostrado que puede lidiar con la presión de este nivel de juego y se le ve eso en la caja de bateo. El lugar no le queda grande’’, agregó el dirigente de los peces. “Creo la situación que luego tendría la segunda parte con el batazo de Sanoja’’.

Para un conjunto que ha vivido demasiados juegos cerrados terminando del lado equivocado, la celebración tuvo un sabor distinto. Más que un triunfo en mayo, pareció una pausa necesaria para respirar.

Los Marlins habían tomado ventaja temprano gracias al noveno cuadrangular de Liam Hicks, un batazo de dos carreras en el primer inning que puso a Miami arriba 2-0, y despertó rápido a la grada.

Connor Norby añadió una impulsada en el tercer episodio para ampliar momentáneamente la ventaja.

Pero Baltimore, aun lejos de su mejor versión esta temporada, fue erosionando el marcador poco a poco.

Gunnar Henderson remolcó una carrera en el tercer inning, Tyler O’Neill acercó a los Orioles en el cuarto y Pete Alonso empató el choque en el octavo con un sencillo productor al central.

En medio de ese intercambio, Max Meyer volvió a dejar señales alentadoras.

El derecho trabajó cinco entradas de dos carreras, permitió seis hits y ponchó a cinco, manteniendo a Miami dentro del juego cuando la ofensiva desaparecía durante buena parte de la tarde.

Luego vino el drama del noveno.

Mack abrió la entrada con el doble que cambió el tono del estadio y obligó a Baltimore a jugar bajo presión.

Sanoja bateó entonces una pelota manejable, pero el tiro descontrolado de Mayo abrió la puerta para que el receptor de Miami anotara la carrera de la victoria y desatara el alivio colectivo.

Calvin Faucher se apuntó el triunfo tras retirar la última entrada, mientras que el veterano Andrew Kittredge cargó con la derrota.

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de mayo de 2026, 10:45 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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