Miami Marlins

Eury Pérez brilló por cuatro innings, pero los Marlins se apagaron ante la joya completa de Bailey Ober

El abridor de los Marlins de Miami Eury Pérez lanzó seis entradas y permitió tres carreras a la tanda de los Mellizos, en el partido celebrado el 12 de mayo de 2026 en Minnesota.
El abridor de los Marlins de Miami Eury Pérez lanzó seis entradas y permitió tres carreras a la tanda de los Mellizos, en el partido celebrado el 12 de mayo de 2026 en Minnesota. Getty Images

Durante cuatro entradas, Eury Pérez lució como el lanzador dominante que los Marlins necesitan desesperadamente en medio de una temporada irregular. Su recta explotaba en la zona alta, el slider encontraba el borde y los bateadores de los Mellizos apenas podían hacer contacto sólido.

Pero el béisbol, cruel y caprichoso, suele cambiar en cuestión de minutos.

Todo se derrumbó en el quinto inning para Miami, que terminó cayendo 3-0 este martes ante Minnesota en el Target Field.

Primero llegó la jugada que encendió el estadio: con dos outs y hombres en circulación, Byron Buxton se robó el home en una acción agresiva y perfectamente ejecutada que rompió el cero y sacudió por completo el ritmo del encuentro.

Apenas unos lanzamientos después, Ryan Jeffers castigó un envío de Pérez y desapareció la pelota por el jardín izquierdo con un cuadrangular de dos carreras que terminó siendo definitivo.

Hasta ese momento, Pérez había trabajado con autoridad absoluta. El dominicano retiró entradas importantes, acumuló ocho ponches y limitó a Minnesota a apenas tres hits en seis capítulos, pero el daño concentrado en ese quinto episodio bastó para cargarle la derrota y dejar su récord en 2-5.

Del otro lado del diamante, Bailey Ober estuvo sencillamente hermético.

El espigado derecho firmó una obra maestra silenciosa y eficiente, caminando la ruta completa con apenas dos imparables permitidos, sin otorgar boletos y recetando siete ponches.

La ofensiva de Miami nunca encontró respuestas ante su mezcla de control, localización y cambios de velocidad. Los peces apenas conectaron sencillos de Kyle Stowers y Jakob Marsee en toda la noche.

Fue una de esas derrotas donde el margen de error desaparece por completo.

Miami jugó un partido competitivo desde el montículo y mantuvo a raya a una alineación peligrosa durante buena parte de la noche, pero una sola secuencia en el quinto inning inclinó la balanza de manera irreversible. Minnesota aprovechó cada oportunidad, mientras los Marlins jamás pudieron generar presión ofensiva.

Ahora los peces continúan buscando respuestas lejos de casa, donde la inconsistencia ofensiva vuelve a convertirse en una carga demasiado pesada para un cuerpo de lanzadores que sigue dando señales alentadoras, especialmente con actuaciones como la de Pérez, aun cuando el resultado final no lo refleje.

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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