Mi familia es cubana y estoy feliz de firmar con Miami: Jacob Lombard comienza a cumplir su sueño
Jacob Lombard llega a los Marlins con algo más que la ilusión de algún día alcanzar las Grandes Ligas.
Llega a la franquicia de la ciudad donde nació, donde aprendió a jugar béisbol y donde sus raíces cubanas forman parte de su identidad, aunque todavía sonría cuando busca las palabras correctas en español.
Por eso, cuando los Marlins lo escogieron con la selección número 14 del draft de Grandes Ligas, el torpedero de 18 años apenas pudo contener la emoción.
“Estoy muy agradecido. Mi familia es cubana y estoy muy feliz. No sé qué decir... qué más decir que eso“, expresó Lombard, todavía procesando un momento que cambia el rumbo de su vida, cuando el equipo lo presentó de manera formal en el loanDepot park.
No fue una respuesta preparada. Fue la reacción espontánea de un muchacho que entiende perfectamente lo que significa representar a una ciudad donde el béisbol y la cultura cubana caminan de la mano desde hace generaciones.
Aunque el español ya no le sale con la misma naturalidad de la infancia, Lombard dejó claro que ese vínculo nunca desapareció, primero como un aficionado más y luego como espectador del último Clásico Mundial de Béisbol.
“Ellos juegan con energía y eso significa mucho. Yo nací cubano y nací hablando español, y ahora tengo que recordar cómo hablar español”, comentó entre sonrisas al recordar la atmósfera que vivió durante el Clásico Mundial de Béisbol, donde pudo apreciar de cerca la pasión con que Cuba y la afición latina viven este deporte.
Esa conexión también apareció cuando le preguntaron si ya podía imaginarse jugando sobre el terreno del loanDepot Park.
“Sí, sí, claro que sí”, respondió sin la menor duda. No es difícil entender por qué.
Lombard nació y creció en Miami, brilló en Gulliver Prep como uno de los mejores prospectos del país y ahora tiene la oportunidad de desarrollar toda su carrera profesional frente a la misma comunidad que lo vio dar sus primeros pasos.
Su historia también está marcada por el béisbol familiar. Es hijo de George Lombard Sr., exjugador de Grandes Ligas y actual coach de banca de los Tigres de Detroit, y hermano de George Lombard Jr., considerado el principal prospecto de los Yankees.
Ahora será él quien escriba su propio capítulo, vestido con los colores de la organización de su ciudad.
Y mientras su español vuelve poco a poco, ya encontró la manera de conquistar a los fanáticos latinos.
“Que si me dan un par de semanas, mi español va a ser mucho mejor“, comentó entre risas, provocando la simpatía de quienes lo escuchaban.
En la oficina principal de los Marlins también existe una enorme expectativa.
“Estamos encantados de que Jacob pueda unirse a nosotros. Estamos muy emocionados de verlo jugando. Eso ocurrirá muy pronto porque la próxima semana comenzará el campamento del draft junto al resto de nuestros seleccionados y podremos empezar a ver todo lo que puede hacer”, afirmó el presidente de operaciones de béisbol, Peter Bendix.
Para la organización, Lombard representa mucho más que un talento de primera ronda. Es un campocorto con proyección de impactar ambos lados del juego, uno de los mejores defensores de su generación y un bateador cuya disciplina en el plato ha impresionado a todos los evaluadores.
Pero en Miami hay otro detalle que pesa tanto como cualquiera de esas herramientas.
Cada vez que Lombard habla de su familia, inevitablemente habla de Cuba. Y cada vez que habla de los Marlins, lo hace con la ilusión de alguien que no tendrá que mudarse para perseguir el sueño de llegar a las Grandes Ligas.
Pocas historias comienzan con tanta cercanía entre un jugador y una ciudad. Ahora le toca al joven de raíces cubanas convertir esa ilusión en una carrera que los Marlins esperan sea larga y brillante.
Esta historia fue publicada originalmente el 16 de julio de 2026 a las 1:31 p. m. con el titular "Mi familia es cubana y estoy feliz de firmar con Miami: Jacob Lombard comienza a cumplir su sueño."