Boxeo

Mi campeonato es la vida de mi hija. No dejaré de luchar contra su enfermedad

Cuando termine su carrera en el ring, Luis Ortiz seguirá peleando por otro campeonato superior: la vida de su hija. El cubano y su equipo de trabajo acogieron este miércoles a un grupo de niños que padecen de Epidermolysis Bullosa, una enfermedad que no conoce cura.

Ortiz y otras figuras conocidas del boxeo como el excampeón mundial Yuniel Dorticós y el entrenador Eric “Tigre’’ Castaño prestaron su tiempo y talento para compartir, en una semana importante en la lucha contra este mal, con un grupo de chicos de Miami que sufren de este mal, como Lismercedes, la hija mayor del King Kong.

“Este encuentro es algo grande y sentimental a la vez, al ver a los niños en esta condición’’, expresó el retador mundial pesado en el Restaurante Villagio, de Coral Gables. “Mi campeonato es la vida de mi hija. Donde quiera que me pare hablaré de esta enfermedad para que el mundo sepa’’.

Desde febrero del 2019, Ortiz fue nombrado Embajador Honorario para el Grupo de Investigación de la Epidermolysis Bullosa y desde siempre ha trabajado con grupos de médicos e investigadores para acelerar la búsqueda de un remedio a esta enfermedad que afecta a uno de cada 20,000 niños que nacen en los Estados Unidos.

Uno de ellos es la doctora Mercedes González, quien dedica sus esfuerzos y conocimientos a combatir la enfermedad y traer calma a familias como la de Ortiz con la información sobre los últimos descubrimientos y métodos contra la Epidermolysis Bullosa.

“Esta es la semana para crear conciencia sobre la Epidermolysis Bullosa que es una enfermedad causada por el cambio de un gen’’, explicó González. “Los niños nacen con una piel muy frágil, que forma una ampolla con una lesión muy leve. Y no solo en la piel, sino también adentro. Afecta todo en la vida de un niño. Están trabajando duro en encontrar una cura, cuando se descubre el gen, se trata de arreglar ese cambio, hay muchos tratamientos que están en estudios clínicos’’.

La Epidermolysis Bullosa puede afectar la vida de manera dramática y se estima que unas 500,000 personas la padecen mundialmente, sobre todos los pequeños que muestran una piel muy débil, con heridas abiertas, dolor intenso y un complicado proceso de vendaje.

Actualmente no hay cura para la Epidermolysis Bullosa, pero la comunidad médica trabaja a marchas forzadas para cambiar radicalmente el panorama de los enfermos.

La carrera y la personalidad de Ortiz han permitido que su hija sea vista por algunos de los mejores especialistas de piel en el país, pero él lucha a brazo partido para que todos los pequeños puedan tener acceso a las últimas innovaciones de la ciencia médica.

Sin duda, la presencia y el apoyo de Ortiz dice mucho de su carácter y su condición humana para llamar la atención sobre la Epidermolysis Bullosa y traer un poco de alegría a estos chicos, apenas una semana antes de regresar al cuadrilátero este 7 de noviembre en una velada de Premier Boxing Champions.

“Lo que Luis hace por esta causa es algo impresionante’’, indicó Jay Jiménez, manager del boxeador. “Su corazón es tan grande y su lucha tan noble que uno no puede hacer otra cosa que tenderle una mano, cuando lo ve batallando por su hija y por todos aquellos que padecen esta enfermedad. Luis es un campeón de la vida’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de octubre de 2020, 8:49 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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