Boxeo

Guantes para combatir el cáncer y salvar carreras en Cuba, el judokickbox se hace sentir desde Miami

Estos son guantes diferentes. Van a salvar vidas y a continuar carreras. Carlos Finalés, uno de los fundadores del judokicbox, se ha dado a la tarea de sumar decenas de firmas por campeones, guerreros y entrenadores en un par de ellos, para una acción muy noble de doble sentido.

El profesor de artes marciales mixtas recorrió varios gimnasios de Miami para que le firmaran este par de guantes que serán subastados y de lo que se recaude parte será destinado a la lucha contra el cáncer y parte a comprar implementos deportivos para los practicantes del judokicbox en Cuba.

“Nos sentimos profundamente agradecidos por el apoyo a esta idea’’, comentó Finalés. “Todos han respondido de manera positiva. Yo perdí a mis padres a causa del cáncer y, además, quiero ayudar a esos muchachos que en Cuba quieren hacer carrera en las artes marciales mixtas. Esta es una buena manera’’.

Desde boxeadores de renombre mundial como Luis Ortiz, a íconos de Miami como Luis Palomino y profesores de la talla de Germán Caicedo, Franco González y Pedro Díaz, son muchos los que han firmado estos guantes que serán subastados recientemente.

En el caso del profesor Díaz, director de Mundo Boxing, fue un poco más allá y realizó una donación de implementos deportivos para los practicantes en la isla del judokicbox, el primer arte marcial desarrollado con una raíz cubana, adaptado a las condiciones de los gladiadores de la isla.

“Nuestro equipo, Mundo Boxing, no por gusto se llama el Equipo de la Familia’’, expresó Díaz. “Ayudar a la comunidad, a los deportistas de todo el mundo siempre ha sido una motivación muestra. Creemos en la cooperación, en la unidad. Por eso decidimos apoyar esta idea’’.

Básicamente, el judokickbox es una mezcla de varias disciplinas de combate como el judo, el kickboxing y el boxeo, con algo de otras al estilo del karate y el taekwondo, pero mezcladas bajo el ritmo y la cadencia de la manera de pelear de los antillanos.

Durante mucho tiempo, los fundadores Erick “Tigre’’ Castaños y Finalés, ambos provenientes de las artes marciales tradicionales y vencedores en varios torneos internacionales se encerraron a escribir –y poner en práctica– un libro que es reconocido como la Biblia de la nueva creación y que sirve de punto de referencia internacional.

Poco a poco, primero con la fuerza de los mensajes de boca en boca y luego con la del ejemplo de las demostraciones, la pequeña semilla sembrada en un gimnasio de Miami comenzó a crecer en varias direcciones a nivel mundial, y sobre todo, en Cuba.

Desde el concepto de ambos se idearon las técnicas, los kimonos y los cinturones rojo, azul y blanco, como la bandera de la tierra que les vio nacer, así como las combinaciones de golpes y patadas de basamento asiático, pero proyección criolla, algo que prendió rápidamente, pero que luego se vio detenido por la llegada del coronavirus.

“Para nosotros siempre será motivo de satisfacción haber creado el judokicbox’’, apreció El Tigre. “Es algo que quedará para la historia. A pesar de los pesares, llegó para quedarse. Cuando todo esto de la pandemia pase, volverá a florecer. Esta donación será un impulso para esos practicantes que pasan tantos sacrificios para vivir su pasión’’.

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de mayo de 2021, 7:56 a. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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