Va como víctima y contra un Monstruo, ¿puede este guerrero desatar una sorpresa enorme en el ring?
Este domingo en la T-Mobile Arena de Las Vegas, Ramón Cárdenas vivirá el momento más importante de su carrera cuando enfrente al imbatible campeón japonés Naoya Inoue.
Para muchos, se trata de un duelo entre David y Goliat, una pelea que en el papel luce completamente inclinada hacia el lado del “Monstruo’’ nipón.
Sin embargo, para el mexicano es la oportunidad que ha esperado toda su vida.
Desde sus humildes inicios trabajando en plataformas como Lyft y DoorDash hasta convertirse en retador por todos los títulos del peso supergallo, Cárdenas ha recorrido un camino poco glamoroso pero profundamente humano.
Sin rodeos y con los pies en la tierra, habla con claridad sobre su emoción al recibir la oferta, la manera en que ha transformado su carrera desde su última derrota en 2017, y cómo el respaldo de un entrenador de élite como Joel Díaz ha fortalecido su confianza de cara al reto más exigente de su vida.
No niega la magnitud del rival que tiene enfrente, pero tampoco se achica. Cree en sí mismo, en su equipo y en su capacidad para escribir una de las páginas más sorprendentes del boxeo moderno. Esta es la voz de un hombre que sabe que, gane o pierda, ya ha logrado mucho más de lo que muchos imaginaban.
¿Qué pasó por tu mente cuando te dijeron que ibas a pelear contra Inoue?
“En verdad estaba bien emocionado, bien contento, porque dije: ‘Por fin llegué al momento donde yo quería llegar’. Estaba comprando comida porque acababa de pelear la semana antepasada y me llamó mi manager. Estábamos hablando de algo totalmente diferente, y de repente me dijo: ‘¿Quieres pelear con Naoya Inoue?’ Y yo le dije: ‘¡Claro que sí! ¡Siempre te he dicho que quiero esa pelea!’. Me dijo: ‘Bueno, el 4 de mayo’. Y yo: ‘¿En serio?’... Y ahí empezó todo’’’.
Los pronósticos te dan como víctima. ¿Qué piensas cuando ves eso?
“Pues nada, al final del día todos pueden pensar lo que quieran. Cada cabeza es un mundo. Yo sé lo que puedo hacer en el ring. Miro esas cosas como opiniones, nada más. Al final del día nadie va a saber nada hasta la pelea’’.
Si fueras un aficionado común, ¿cómo catalogarías una victoria sobre Inoue?
“La pondría entre las tres mayores sorpresas en la historia del boxeo. Como dijiste tú: nadie me está dando chance de ganar. Entonces si gano, todos van a decir: ‘¡Ay güey! ¿De dónde salió este loco?’. Sería algo enorme’’’.
Inoue tiene un aura de invencibilidad, pero se le ha visto en apuros.
“Exactamente como lo dijiste tú. Vi lo que hizo Donaire contra él, lo que pasó con Luis Nery. No es un robot, es humano como todos nosotros. Tiene huesos igual que yo. Hay cosas que se le pueden trabajar, y eso es lo que estoy estudiando’’.
Peleas en la T-Mobile Arena, con 20 mil personas y en una fecha especial mexicana. ¿Te asusta el momento?
“No, para nada. Siempre he dicho esto: un ring es un ring. Lo puedes poner en medio del mar, del desierto o de la luna… tiene cuatro esquinas, un lado rojo y uno azul, y ahí vamos a pelear. Nunca me ha importado cuántas personas están viendo porque, la neta, ni las oigo’’.
Llevas 14 victorias en fila desde tu última derrota en 2017. ¿Qué cambió en tu carrera desde esa caída?
“Fue el deseo de hacer algo grande en el deporte. No me conformé. Pensé: ‘No mucha gente llega a su primera pelea en Las Vegas contra uno de los mejores del mundo y por todos los títulos’. De perder en Monterrey, en una arena chiquita, a esto… ya solo eso es algo muy bonito. Ahora, a tomarlo con seriedad y a darlo todo’’’.
Estás entrenando con Joel Díaz, ¿cómo es trabajar con él?
“Todo el trabajo va muy bien, las condiciones están excelentes y el plan de entrenamiento está perfecto. Me siento muy confiado. Joel le ganó a los mejores del mundo con Timothy Bradley. Le ganó a Juan Manuel Márquez, que es mi peleador favorito, y también a Manny Pacquiao. Sé que tengo a una leyenda detrás de mí’’.
En el pasado trabajaste para Lyft y DoorDash. ¿Cómo recuerdas esa etapa y cómo te impulsa hoy?
“Pues nunca me agüité. Hay gente que la tiene más difícil. Lo hice porque lo tenía que hacer. Siempre dije que no quería hacer eso toda mi vida, que quería lograr algo en el boxeo. Y eso fue lo que me motivó. Ahora estamos aquí, peleando contra el mejor libra por libra del mundo’’.
¿Qué esperas que pase después de esta pelea?
“Espero que esta pelea cambie mi vida para bien, aún más. Ya estoy agradecido de estar aquí, pero quiero que sea el principio de algo más grande’’.