Por mí como si no boxea más. Erislandy Lara carga duro contra Alimkhanuly tras positivo a dopaje
El tiempo pasa, pero Erislandy “The American Dream’’ Lara mantiene la mirada fija en el horizonte, en lo próximo, en lo que todavía puede conquistar.
El campeón cubano, uno de los boxeadores más técnicos y longevos de su generación, afronta una nueva defensa de su título mundial este 6 de diciembre contra el venezolano Johan González con la misma tranquilidad de siempre, aunque reconoce que el camino ha estado lejos de ser sencillo.
La historia quiso que su rival original, Janibek Alimkhanuly, cayera antes de tiempo, pero no por nocaut: el escándalo de dopaje que sacudió a la división.
Lara, sin perder la calma, dejó claro que no hay excusas cuando se trata de competir limpio.
“¿Por qué tiene que usar droga para pelear conmigo si yo tengo 42 años? ¿Cuál es el miedo? Eso no sirve para nada”, sentenció el múltiple rey del boxeo cubano.
Para el campeón, la sanción debe ser ejemplar. “Por mí, como si no boxea más”.
Pero si algo define a Lara, es que no se queda atrapado en el pasado.
Ni con Alimkhanuly, ni con las decisiones polémicas, ni siquiera con la eterna sombra de Saúl “Canelo’’ Álvarez. La pelea que marcó —y dividió— a muchos aficionados hace ya 14 años.
“Esa página también la pasé. Hace rato. Él por su lado y yo por el mío”, afirmó. Aunque admite que una revancha sería bienvenida, también reconoce que nunca hubo interés real desde el otro lado.
Ahora el enfoque está en González, un rival joven, fuerte, agresivo y que alguna vez compartió sparring con él. Nada de eso altera al cubano. “Los sparrings son sparrings. Esto es una pelea oficial’’, explicó.
Lara sabe que, para algunos, este duelo representa menos prestigio que los tres títulos en juego ante Yanibek, pero no comparte esa visión.
“Estoy defendiendo mi título, que es lo que hay que hacer. Mantenerlo es lo más importante”.
A sus 42 años, luce como un atleta de veinte. La clave, según él, no es un secreto: disciplina, sacrificio y respeto por el oficio. “Me cuido. Trabajo duro en el gimnasio. Y nunca se puede perder la confianza, pero tampoco estar confiado’’.
El futuro inmediato, dice, pasa por seguir obteniendo grandes peleas y oportunidades. Y mientras algunos lo ubicaban en una posible colisión con Carlos Adames., Lara descarta por completo esa opción.
Los vínculos de gimnasio pesan. “Con el Caballo no voy a pelear. Entrenamos juntos’’.
Para cerrar, Lara dejó un mensaje breve, firme y cargado de identidad:
“A todos los cubanos y a todos los latinos: nos vemos el sábado con la bandera’’.
Lara, todavía vigente, todavía campeón, todavía American Dream.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de diciembre de 2025, 8:16 a. m..