Víctor Guerrero busca abrirse camino en el boxeo: “En dos años quiero estar peleando por un título mundial”
La sangre de los Guerrero vuelve a correr sobre un cuadrilátero profesional. Mientras el nombre de Robert “The Ghost” Guerrero permanece grabado en la memoria de los aficionados por sus memorables combates ante algunas de las mayores estrellas de su generación, una nueva rama de la familia intenta construir su propia historia.
Víctor Guerrero sabe que cargar con un apellido ilustre puede abrir puertas, pero también genera expectativas. A sus 12 victorias sin derrota y con 10 triunfos antes del límite, el joven púgil prefiere concentrarse en el trabajo diario y en el largo camino que aún le queda por recorrer.
Entrenando actualmente en Las Vegas y preparándose para sus próximos compromisos, el invicto peleador de la división superwelter (154 libras) conversó con el Nuevo Herald sobre sus inicios, la influencia de su tío Robert, sus metas y el sueño de disputar una corona mundial en un futuro cercano.
¿Cómo fueron tus primeros pasos en el boxeo?
“Cuando estaba pequeño iba al gimnasio, pero realmente me puse serio cuando tenía 14 años y tuve mi primera pelea amateur. Ahí fue cuando empecé a tomar esto más en serio. Después hice mi debut profesional a los 19 años y ahora estamos aquí con marca de 12-0 y 10 nocauts”.
¿Cuándo te diste cuenta de que tenías condiciones para este deporte?
“Cuando tenía como 12 años. Mi papá me preguntó si quería pelear. Yo estaba en el gimnasio haciendo sparring, corriendo y aprendiendo. Recuerdo que hice sparring con un muchacho que ya tenía varias peleas amateurs y me fue muy bien. Mi papá me dijo: ‘Mijo, tú tienes esto en la sangre. Si quieres hacerlo, aquí estoy para ayudarte’. Desde ahí comenzó todo’’’.
¿En qué momento entendiste que el boxeo podía convertirse en tu profesión?
“Cuando tenía 16 o 17 años. No tenía muchas peleas amateurs porque muchas veces los rivales no aparecían cuando veían el nombre Guerrero. Después fuimos a México para ganar experiencia. Mi abuelo Rubén Guerrero, mi papá y mi tío me ayudaron mucho. Ellos siempre tuvieron un estilo más profesional que amateur y eso me ayudó a desarrollar una mentalidad diferente desde temprano”.
¿Llevar el apellido Guerrero ha sido una presión adicional?
“Sí, claro. Es un gran nombre. Cuando peleo, llevo ese apellido con mucho orgullo. Cuando anuncian Víctor Guerrero es algo que me motiva muchísimo. Es una responsabilidad, pero también una inspiración”.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que te ha dado tu tío Robert Guerrero?
“Cuando era niño fui a varios de sus campamentos en Las Vegas y Big Bear. Siempre me decía que si quería ser campeón tenía que quedarme en el gimnasio trabajando duro todo el tiempo. El boxeo es muy difícil. Él siempre me dijo que siguiera trabajando fuerte porque los sueños pueden hacerse realidad”.
¿En qué punto de tu carrera consideras que te encuentras actualmente?
“Estoy 12-0 con 10 nocauts y ahora estoy enfocado en mis próximas peleas. Quiero ganar el 27 y seguir avanzando. Estoy haciendo campamento en Las Vegas, donde hay excelente sparring y muy buenos gimnasios. Estoy entrenando en el gimnasio de Capetillo y preparándome para estar listo en agosto”.
Para quienes todavía no te han visto pelear, ¿cómo definirías tu estilo?
“Mido 6 pies y 3 pulgadas y peleo en superwelter. Tengo alcance y altura para la división. Soy un peleador técnico, con un jab muy bueno. Mi entrenador me repite todos los días que el jab es mi mejor golpe. Me considero un pegador, pero también puedo pelear por dentro cuando la pelea lo requiere”.
¿Cómo ves actualmente la división superwelter?
“Es una división muy fuerte. Están nombres como Sebastián Fundora, Xander Zayas y Vergil Ortiz, Jaron Ennis. Nosotros hablamos incluso sobre bajar a 147 libras, pero por ahora vamos a quedarnos en 154. Mi meta es conquistar un título aquí y después subir a las 160 libras”.
Si cierras los ojos y te proyectas dos años hacia adelante, ¿dónde te ves?
“Me veo peleando por un título mundial. No sé contra quién sería, si contra Fundora o contra quien sea campeón en ese momento, pero si Dios quiere en dos años estaré disputando un cinturón”.