Boxeo

El boxeo cubano vive una terrible agonía en los primeros meses del año

ERISLANDY LARA fue superior a Jan Zaveck el pasado 25 de noviembre del 2015 en el Hialeah Park & Casino.
ERISLANDY LARA fue superior a Jan Zaveck el pasado 25 de noviembre del 2015 en el Hialeah Park & Casino. Getty Images

La lastimosa situación actual del boxeo cubano en Estados Unidos pudiera desgranarse en varias explicaciones, pero el mejor resumen del estado de cosas se resume en aquella frase del filósofo español José Ortega y Gasset cuando le preguntaron la causa de los males de su país: la ausencia de de los mejores.

Salvo una actuación sin riesgos de Luis Ortiz el pasado cinco de marzo frente al veteranísimo Tony Thompson, el resto de los llamados caballos del pugilismo antillano se encuentran en un silencio que presagia tormentas, sin contar la derrota de Sullivan Barrera hace apenas unos días ante Andre Ward.

Abril está a punto de sorprendernos y solo rumores emanan de los campamentos de los nombres más encumbrados gladiadores cubanos, pero nada con la fuerza suficiente como para germinar en los calendarios, con fecha y rival definidos.

Se espera que Rancés Barthelemy suba al ring en algún momento de mayo, que Erislandy Lara lo haga igualmente en ese mes y que Yuriorkis Gamboa se muestre quién sabe cuándo. Fuentes cercanas a todos hablan de buenas peleas, pero nadie se compromete y mientras el tiempo pasa implacable.

Una empresa española jura que firmó a Gamboa y que vienen cosas espectaculares con el de Guantánamo, y el boxeador afirma que aún no ha puesto su firma en ningún documento; de Lara que peleará con Vanes Martirosyan -se habla del 21 de mayo, algo que parece confirmado- en una revancha que no levanta mucho revuelo y que poco le aporta al hombre que, para muchos, venció a Saúl "El Canelo'' Alvarez.

Lara y Barthelemy combaten bajo la bandera de Al Haymon, un controversial negociante que ha comenzado el 2016 con mucha timidez y se encuentra asediado por problemas legales y económicos, luego de haber estremecido al deporte en los inicios de su Premier Boxing Champions.

Haymon tendrá su primera velada de importancia en el 2016 este viernes con una pelea de Adrian Broner y se afirma que no cuenta ya con los recursos ilimitados para gastar en su proyecto. ¿Cuánto puede afectar a sus clientes cubanos el reverso de la fortuna de este Rey Midas?

Abril está a punto de sorprendernos y solo rumores emanan de los campamentos de los nombres más encumbrados gladiadores cubanos, pero nada con la fuerza suficiente como para germinar en los calendarios, con fecha y rival definidos.

Y todo esto sin hablar del tema de Guillermo Rigondeaux. De su entorno dicen que pelea pronto, pronto, pero nada borra de la mente de sus fanáticos el discordante incidente de su visa tardía y la pérdida de una posibilidad de combate en Inglaterra. La carrera del Chacal no aguanta otro varapalo.

Para encontrar algo positivo en esta temporada habría que señalar el regreso consolidado de Luis Franco, el ascenso sostenido de Leduán Barthelemy y de figuras jóvenes como Marcos Forestal, la confirmación del choque entre Yunier Dorticós y Youri Kalenga en mayo, pero desgraciadamente al boxeo cubano se le mira por el prisma de sus pilares.

A todos los implicados -boxeadores, promotores, managers- bien les convendría mirar el reloj, el temporal, el biológico. Dentro de un par de años, quizá un poco más, ya no estaremos hablando más de los nombres arriba mencionados. ¿Ganaron lo suficiente como para garantizar el retiro? ¿Están conscientes de su lugar en la historia? ¿Están preparados para vivir en la oscuridad?

Pruébenme que estoy equivocado, todavía queda tiempo para salvar carreras, reputaciones y bolsas, pero esto no ocurrirá si continúa el desierto que nos dejan estos tres primeros meses del 2016, si se mantiene la ausencia de los mejores.

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