Miami le rendirá un homenaje a Lotina, el obrero del fútbol cubano
En Cuba no se puede hablar de fútbol sin pronunciar el nombre de Juan Antonio Lotina. Y es que no hay faceta de esta disciplina que este descendiente de vascos y canarios no haya incursionado.
Lotina fue una especie de dios de fútbol, enviado a la Mayor de las Antillas para desarrollar este maravilloso deporte.
Su talento y su inagotable energía lo convirtieron en un ser superior. Juan lo fue todo para el fútbol y el fútbol lo fue para él.
Este año se cumplió 10 años de su anticipada partida. Se nos adelantó en el tiempo, tal vez para organizar algún partido estelar o la liga celestial.
Por eso, este domingo 11, muchos de los que tuvimos la suerte de ser testigos de su extraordinaria labor queremos jugar un partido de homenaje (10 a.m.) en Miami, a modo de agradecimiento a toda su dedicación al desarrollo del fútbol cubano.
En dicho partido se enfrentarán los Blancos de Ciudad Habana contra Rojos de Provincia Habana, las dos regiones donde principalmente desarrollo su actividad, en el terreno del Robert King High Park (7025 W Flagler St, Miami, FL 33144).
En el mismo estará presente su hijo “Juani” , algunos de sus discípulos, así como un grupo de los mejores jugadores, entrenadores y directivos de la isla residentes en el sur de la Florida.
Lotina Martín integró el equipo nacional (1955 al 1963), jugando primero en el tricampeón San Francisco (1954-1957) y posteriormente en Industriales (1963-1965) con el que ganó dos campeonatos.
Luego comenzó a simultanear sus clases como profesor de fútbol en el hoy Instituto de Cultura Física Manuel Fajardo, con la de entrenador de Santos Suárez en las categorías 13-14, 15-16 y luego 11-12.
Recuerdo que, por aquel entonces (1972) los entrenadores como él (Mallorca, Pancho Rodriguez, Alberich, Cosme, Lino Rojo, Andrés Acosta y muchos más) hacían de todo, pintaban el campo, arbitraban, eran choferes y padres, porque no faltaba un consejo o un plato de comida si es que hacía falta.
Nos enseñó a través de videos quién era Pelé y los sistemas de juego mediante una pizarra. así como los fundamentos de este deporte. Sacó de las calles a los niños de Santos Suárez y les enseño no solo a jugar, sino a ser mejores personas, despertando un respeto inusual.
Lotina además fue fundador del “Mundialito de Aguayo” en 1982, el cual organizó y potenció a todos los niveles, convirtiéndolo en la cuna del Futsal, que también fundó en 1986 y que ha tenido en los últimos años mayores logros incluso que el mismo balompié en la Isla.
Juan no se detuvo hasta que el día 2 de enero del 2006, un cáncer de páncreas se lo llevó antes de tiempo a la edad de 70 años. Antes gestó su segunda gran obra: Desarrollar el fútbol en Provincia Habana desde 1978 a 1986.
Lotina consiguió lo que parecía imposible por las enormes distancias y por las pocas condiciones que existían en cada municipio. En el tiempo que permaneció como Comisionado Provincial de La Habana su campeonato fue la envidia de la nación, superando incluso al tradicional de Ciudad Habana, provincia de la que luego fue comisionado de 1986 a 1996.
Luego dirigió el fútbol de 10 de Octubre hasta el 2006, simultaneando sus actividades con las de anunciador oficial en los partidos internacionales, comentarista de los Mundiales y miembro en la Comisión Nacional, donde atendió el Comité de Arbitraje y la Federación de Historia y Estadísticas.
Este domingo, 10 años después de su muerte, Juan seguramente estará desde el cielo dirigiendo el partido en su honor.
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Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2016, 7:53 p. m. with the headline "Miami le rendirá un homenaje a Lotina, el obrero del fútbol cubano."