El Barcelona llega tarde a su cita con el fútbol y el Real Madrid acaricia el título
Antes de que se suspendiera la liga española por la pandemia de coronavirus, el Barcelona tenía el campeonato en sus manos y cuando regresó se le escapó entre los dedos.
Ahora, cuando apenas quedan cuatro partidos, el Barça se encuentra a cuatro puntos del líder Real Madrid, que tendría que fallar dos veces o más para no ganar su 34ta liga.
Que pena, porque ahora el equipo azulgrana recuperó el fútbol, ahora que descubrió a ese gran jugador que es Antoine Griezmann.
Por fin Setién lo puso a jugar por dentro, de interior, no de extremo, cerca de Lionel Messi, quien también se despegó de la banda, las cuales desde hace bastante pertenecen a los laterales. También se dio cuenta, por fin, que Sergi Roberto es un excelente medio y no un defensa, y que el fútbol es muy fácil si no se hacen inventos.
El bueno de Quique ha salido fortalecido, sobre todo porque su segundo, Eder Sarabia, calladito se ve más bonito.
Se antoja como un poco tarde para sus aspiraciones de liga, pero temprano para la Champions, donde aún le queda el duelo de vuelta de octavos.
Claro que todavía no ha renunciado y como necesita ayuda divina, ha lanzado una campaña contra los árbitros y el VAR, apuntando al Madrid, una verdadera cortina de humo para ocultar sus problemas y una manera de tratar de influir en las decisiones futuras de los silbantes hacia el club blanco.
Ante esto el Madrid ha respondido con trabajo y más trabajo. No es fácil lo que está haciendo el equipo de Zidane, ganando todos los partidos y,en varios de ellos, manteniendo su portería a cero.
El Madrid está ganando por su seriedad en el juego y el Barcelona ha llegado tarde a su cita. El llanto es cosa de los débiles y el Barça es un grande, un ganador, y no debe prestarse a eso.
Los que saben, los ganadores, los que disfrutan hablan de fútbol; los perdedores, los que no saben hablan de los árbitros, de las teorías de conspiración, sin darse cuenta que el perdedor siempre culpa a los de negro, al campo, al tiempo y a lo que haga falta.
En cuanto al VAR, a ver si en España se ponen de acuerdo cuando debe entrar y cuando no. En los últimos dos partidos ocurrió el penalti a Carvajal que fue claro, no así el de Marcelo, que lo fue gracias a que entró el VAR, que en cambio no llamó al árbitro para que viera las posibles faltas de Marcelo y Ramos en los respectivos encuentros.
Lo peor es que da miedo el mensaje. Hay que quejarse, llorar, hablar de estafa, de robo, y se olvida lo más importante. Da la sensación de que el VAR no ha arreglado nada y que hasta es el culpable.
El que gana, siempre tiene la suerte del campeón y siempre el árbitro le favorece. A los muchachos se les dice que hay que meter cinco goles en cada partido, como hizo el domingo el Barça, por si le anulan alguno, en efecto.
Alguien le puede decir al señor Bartomeu que los árbitros benefician más al que más ataca porque sencillamente tiene más probabilidades de recibir una falta en el área, hoy le ha tocado al Madrid, antes al Barça y así.
Y que por favor no engañe al personal, y que le permita disfrutar de este hermoso deporte, en el que no solo hay que saber ganar, sino también perder.
Esta historia fue publicada originalmente el 7 de julio de 2020, 9:07 p. m..