Fútbol

El Inter Miami tiene que demostrar que el fiasco ante Revolution fue un accidente

El pasado miércoles 21 de julio en la derrota del Inter Miami 5-0 ante New England, en el DRV PNK Stadium, pasaron muchas cosas.

La primera es que el portero holandés Nick Marsman, quien llegó procedente del Feyenoord, hizo su debut y al final declaró que nunca había recibido semejante castigo. Paró seis disparos y se llevó cinco goles en los que nada pudo hacer y por dentro habrá dicho: “a qué equipo he venido yo”.

Y es que ahora mismo el Inter Miami es el peor club de la MLS con tan solo ocho puntos (2-2-8) y seis reveses consecutivos. El propio Marsman lo dejo claro al calificarlo como “un completo desastre”.

Lo otro es que si bien el entrenador Phil Neville aceptó su parte de responsabilidad y admitió que es su momento más bajo, no renunció y ni siquiera mencionó poner su cargo a disposición del club, cosa que puede ocurrir este domingo si cae ante el Philadelphia Union.

“Ganamos y perdemos juntos. Nunca me encontrarás culpable. Asumo toda la responsabilidad por ello”, dijo Neville. “En última instancia, mi trabajo es formar parte de este equipo. mejor. Eso está sobre mis hombros “.

De modo que los jugadores por lo que el DT ha apostado deberían salir al rescate y dar de una vez el do de pecho.

Pero si el técnico no cambia el sistema a un 4-4-2 o 4-5-1 no hay nada que hacer. Basta con ver como Bruce Arena con su clásico sistema le pintó la cara, con observar el video y apreciar los enormes espacios entre líneas, lo despoblado que estaba el centro del campo. Si no trabajan como bloque, asegurando su portal, no hay nada que hacer.

Poner cuatro delanteros es un suicidio porque en la práctica son cuatro atacantes. Ni Rodolfo Pizarro, ni Lewis Morgan, ni Robbie Robinson defienden y dejan expuestos a los centrocampistas, en este caso Blaise Matuidi y Victor Ulloa, que no daban a basto y con ello perjudicaba a una defensa que se vio superada.

Por no hablar de la condición física del equipo, que parece estar participando en la liga de veteranos.

Por suerte Leo Messi no vino al estadio y ojalá no haya visto el partido por televisión. Si lo ve se puede arrepentir de su idea de terminar su carrera en Miami. Claro que de aquí a allá hay mucho que mejorar y no hay mejor medicina que una victoria.

El que sí estuvo en el estadio fue el francés Paul Pogba, otro que está vacacionando en Miami y pasándola en grande, como demuestran sus fotos en la cancha del Miami Heat en el FTX Arena, donde mostró sus habilidades como basquetbolista y en el estadio del Inter, por donde se dejo caer.

Curiosamente un jugador como Pogba es lo que requiere el equipo de Miami, un hombre como dicen los ingleses “box to box”, que cree juego, que se asocie, que dé salida limpia al balón, que dé asistencias y tenga un buen disparo.

Este domingo 25 de julio (7:30 p.m. TV: My33, CW34, UniMás) todo puede quedar atrás si el Inter Miami consigue vencer al Philadelphia Union (3ro, 23 puntos) en el DRV PNK Stadium, en Fort Lauderdale.

El Inter se enfrentará al Union por segunda ocasión esta temporada y por primera vez en el estadio Drive Pink sin el mexicano Rodolfo Pizarro, convocado por su selección para jugar la Copa Oro. En abril el once de Miami derrotó 2-1 al de Filadelfia en la carretera, por lo que todo es posible.

Como posible es que Messi, quien todavía está de vacaciones en Miami, pase a verlos. De momento el copropietario del equipo David Beckham solo ha comentado “Perfect Family @LeoMessi” en una foto en Instagram, donde se ve al astro argentino en una mesa con los suyos tras una comida.

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de julio de 2021, 3:10 p. m..

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Pedro González
el Nuevo Herald
Pedro González es un experimentado reportero que hace unos 20 años cubre al Miami Heat, la NBA, el Miami Open, la Formula Uno, el judo, los Miami Dolphins, el Inter Miami y todo el fútbol internacional.
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA