MMA

Le voy a dar una paliza. ¿Se puede dar la pelea entre Masvidal y McGregor en la Casa Blanca?

El excampeón BMF Jorge Masvidal (der.) ve en un escenario histórico en la Casa Blanca y en un rival que siempre lo evitó, Conor McGregor, la oportunidad perfecta para un último gran acto.
El excampeón BMF Jorge Masvidal (der.) ve en un escenario histórico en la Casa Blanca y en un rival que siempre lo evitó, Conor McGregor, la oportunidad perfecta para un último gran acto.

Jorge Masvidal ya no persigue títulos. Tampoco rankings.

A los 41 años, con el cuerpo marcado por guerras y la mente en paz tras haberlo vivido todo, “Gamebred” entiende que el regreso solo tiene sentido si el momento es extraordinario.

Por eso su nombre vuelve a sonar con fuerza alrededor del evento más atípico que la UFC haya imaginado jamás: una velada en la Casa Blanca.

Y, si el guion se completa, frente a Conor McGregor, lo que constituiría -al menos- la pelea con mayor valor de entretenimiento si llega a confirmarse en esa velada.

Para Masvidal, sería mucho más que una pelea.

“Está habiendo diálogo, hay comunicación abierta”, reconoció esta semana Masvidal en The Ariel Helwani Show, dejando claro que, aunque no hay nada firmado, la puerta está lejos de estar cerrada.

En el lenguaje de la UFC, eso ya es decir bastante.

Masvidal está oficialmente semiretirado. Colgó los guantes tras caer ante Gilbert Burns en abril de 2023, regresó brevemente para un combate de boxeo con Nate Díaz en 2024 y desde entonces ha vivido en ese limbo que solo conocen los peleadores que aún tienen nombre, contrato y algo que decir.

No necesita volver. Pero si regresa quiere que valga la pena.

“Jorge está haciendo un entrenamiento leve, pero está ilusionado con la posibilidad de pelear contra McGregor en La Casa Blanca’’, indicó Paulino Hernández, coach de Masvidal, acerca del evento que se planea para el 14 de junio.

“Cómo no habría de estarlo. Todos los peleadores de la UFC quisieran estar ahí, en una noche histórica’’

Sin duda, pocas cosas tendrían más sentido simbólico que hacerlo en el césped de la Casa Blanca, representando a Miami, a los peleadores hechos a golpe de calle y a una generación que ayudó a convertir la UFC en un fenómeno cultural y de alcance global.

Menos aún si el rival es McGregor.

Durante años, la pelea entre Masvidal y McGregor fue un espectáculo obvio que nunca se concretó.

En su mejor momento, cuando “Gamebred” noqueó a Ben Askren en cinco segundos y conquistó el cinturón BMF ante Díaz en 2019, el cruce parecía inevitable. Sin embargo, siempre hubo una excusa. Demasiado grande. Demasiado riesgoso. Demasiado incómodo.

“Por alguna razón que desconozco, McGregor nunca ha estado muy deseoso de pelear contra Jorge’’, agregó Hernández.

“Pero quizá las circunstancias puedan cambiar ahora. Creo que de parte de Jorge no habrá problemas. Habrá que esperar por McGregor y la UFC’’.

Dana White llegó a decirlo sin rodeos: Masvidal era demasiado wélter para McGregor, quien a pesar de su ausencia sigue siendo el rostro más popular de la empresa de artes marciales mixtas y cuyo regreso sería la noticia más importante de la temporada.

Hoy, con ambos lejos de su prime competitivo y más cerca de la dimensión de figuras mediáticas, ese argumento pierde peso. Lo que queda es la narrativa. Y Masvidal lo sabe.

“Le voy a dar una paliza de pie”, dijo sin rodeos el cubanoamericano, fiel a un estilo que nunca necesitó marketing. Nada de lucha, nada de cálculos. Solo violencia directa, como siempre entendió este deporte.

Para Masvidal, McGregor representa algo más que un nombre grande. Es la pelea que nunca llegó cuando debía. El rival que, en su lectura, siempre lo evitó. Derrotarlo ahora no cambiaría su legado deportivo, pero sí cerraría un capítulo emocional que lleva años abierto.

Pelear en la Casa Blanca, además, sería una forma de eternizar ese último acto. No un regreso por necesidad, sino por significado. No por dinero, sino por historia.

En el ocaso de su carrera, Masvidal no busca revancha con el deporte. Busca un escenario que esté a la altura de lo que fue. Y, quizás, una última pelea que diga exactamente quién fue siempre: un peleador que nunca retrocedió, aunque otros sí lo hicieran.

Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2026, 2:01 p. m..

Jorge Ebro
el Nuevo Herald
Jorge Ebro es un destacado periodista con más de 30 años de experiencia reportando de Deportes. Amante del béisbol y enamorado perdido del boxeo.
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