LeBron se equivocó con Wiggins... y con Wade
Aunque ahora lo niegue, LeBron James regresó a Cleveland para construir un súper equipo. Ya tenía a Kyrie Irving y también encontró otro chico reclutado por Cleveland, como número uno de su Draft 2014, que respondía por el nombre de Andrew Wiggins.
LeBron tenía prisa y no confió en el prometedor muchacho y se embarcó en un intercambio por un jugador más probado como Kevin Love. Seguramente hoy está arrepentido.
Las primeras temporadas de Love con los Cavs fueron relativamente decepcionantes e incluso muchas veces jugaron mejor sin él en la cancha.
Love pasó a ser la tercera rueda con un papel secundario en los tiros, su trabajo en la pintura fue discreto y en defensa ridiculizado por los jugadores más rápidos, tanto que atacar por su zona se volvió una prioridad.
Los Cavs ganaron el título en el 2016, precisamente cuando apenas jugó en las Finales.
Su tercera temporada fue la mejor, tal vez porque estuvo más saludable, sin embargo Cleveland se quedó sin premio.
El delantero de poder de 6.10’, elegido en el quinto puesto del Draft 2008, llegó con fama de estrella por su capacidad anotadora y habilidad para tomar rebotes, pero en Cleveland poco a poco se fue diluyendo con 17 puntos y 8.1 rebotes por juego, cifras que bajan en la postemporada a 15.1 y 8.5 rebotes.
Wiggins en Minnesota aún no podido ir a la postemporada, pero en la temporada regular no solo ha explotado por sus buenos números, con 20 puntos por juego, sino que se ha ganado una fantástica reputación en defensa, a pesar de su juventud.
Tal vez Love era en su momento mejor que Wiggins, pero hoy el muchacho es muy superior y si no que le pregunten al Big Three del Thunder cómo le ganó el último juego.
Especular es fácil y tal vez Wiggins al lado de LeBron no se habría desarrollado de inmediato, pero sin dudas con él hoy los Cavaliers serían mucho mejor equipo.
Cleveland ahora mismo es LeBron James y nadie más, porque Love sigue dejando a deber y el resto aporta muy poco.
Dwyane Wade el que menos, y tal vez en este momento esté lamentando haberse traido a su viejo amigo.
A Wade le bastaron cuatro pobres juegos para caer lesionado de la rodilla. Y sí que han sido pobres dado su linaje. El primero ante los Celtics anotó solo ocho puntos; en el segundo, cuarto; en el tercero, cinco y en el cuarto, ante su exequipo, los Bulls de Chicago, 11 viniendo desde el banco.
Muy lejano queda ya el día en el que D-Wade aconsejó a Wiggins en su primer año de novato: “Juega fuerte”.
Igualmente es muy probable que los Cavs ganen en el Este y lleguen de nuevo a las Finales, pero una vez ahí, casi seguro ante los Warriors, LeBron podría convertirse en el gran perdedor.
Con Wiggins otra cosa sería, incluso porque es más barato y bien se podía haber traído a otro delantero de poder de nivel. Sin contar que con 22 años es el futuro de la NBA.
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Esta historia fue publicada originalmente el 26 de octubre de 2017, 9:33 p. m. with the headline "LeBron se equivocó con Wiggins... y con Wade."