¿Es merecida la retirada de la camiseta con el 1 de Chris Bosh por parte del Heat?
Este martes el Heat colgará para siempre en lo alto del American Airlines Arena la camiseta con el número uno de Chris Bosh, en el descanso del juego entre el equipo de Miami y de el de Orlando, en homenaje al ganador de dos campeonatos con el equipo con que terminó su carrera.
Para mucho la retirada de su camiseta es muy merecida; sin embargo algunos no lo ven con buenos ojos argumentando que lo que hizo en el Heat durante esos cuatro años fue insuficiente.
Y es que Bosh no solo ha hecho méritos suficientes para que le retiren su número “1” en Miami, sino que es un firme candidato para entrar en el Salón de la Fama de la NBA.
Sin duda alguna Bosh fue clave para que el Heat alcanzara cuatro finales consecutivas de la NBA, por mucho que se diga que fue gracias a LeBron James y Dwyane Wade, sus compañeros de fórmula del Big Three.
No solo por el rebote y el pase a Ray Allen para que anotara su famoso triple, unido al tapón a Danny Green para sellar el triunfo; sino por todo lo que hizo principalmente en la postemporada. Su paso de delantero de poder a centro cambio todo, incluso la NBA.
Pregúntele a Indiana, a Boston, a Oklahoma, Dallas y a San Antonio lo que significó Chris Bosh cuando se discutía el título. Dirán que él más bien hizo la diferencia.
Bosh no fue solo un jugador que puso muy buenos números, sino que fue el hombre que hizo que todas las piezas encajaran, un centro moderno que anotaba triples, que asistía y que lo mismo clavaba la pelota que la bloqueaba. Chris al quedarse por detrás de Wade y LeBron implantó en la cultura del Heat la palabra sacrificio.
Pero Bosh era un referente, una voz autorizada en el vestuario, un gran líder que supo asumir su rol en el equipo dejando a un lado su ego, abandonando sus números, apostando por ganar y mas que nada fue un referente, un verdadero ejemplo.
En sus 13 temporadas jugó 893 juegos promediando 19.2 puntos y 8.5 rebotes. Participó 11 veces en el Juego de las Estrellas.
Sus primeras siete campañas CB las pasó en Toronto, equipo que lo seleccionó en draft, y las otras seis en Miami aunque en las dos últimas solo pudiera jugar la mitad de la temporada por enfermedad.
¿Cómo no retirarle la camiseta a un jugador así, que ganó más con el Heat que Tim Hardaway, Alonso Mourning y Shaquille O’Neal?
Además debería entrar en el Salón de la Fama 2020. El solo hecho de ser una gran persona y de ir 11 veces al juego estelar ya es mérito suficiente. Cualquiera que tenga dos títulos y sus números puede ser considerado una estrella.
Y el Heat este martes está poniendo a una de las suyas en su lugar. Esta noche todos dirán: “Muchas gracias Chris Bosh… te lo mereces campeón”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de marzo de 2019, 6:06 p. m..