Al Heat y a Spoelstra se les acabó el crédito. La confianza tienen que comprarla en efectivo
La pasada temporada el Heat llegó a las Finales de la NBA sorprendiendo a propios y extraños y eso le ha valido para en esta, pese a los malos resultados, se siga creyendo en el proyecto. Eso se acabó y el equipo de Miami perdió el crédito.
La derrota ante los Warriors del miércoles, cuando a nueve minutos del final ganaba por 15 puntos, le ha puesto la tapa al pomo después de perder otras 16 veces y botando juegos que tenían en el bolsillo.
Esto de que ‘el equipo de Miami ha tocado fondo’ no aplica. Se toca fondo una vez, pero no tantas veces.
Y que se le puede escapar alguno o se puede no ganar porque el rival fue mejor, porque las fuerzas fallaron, o los tiros esa noche no entraron está bien, pero no por falta de actitud y menos por hacer lo que le viene en gana una y otra vez sin importar las consecuencias.
Este deporte es muy serio y los aficionados del Heat no merecen que los jugadores se lo tomen a la ligera sin importar las consecuencias.
Por eso a partir de ahora la confianza la tienen que comprar en efectivo. Se terminaron las excusas.
A partir de ahora cada balón, cada tiro, cada pase, cada rebote tiene un precio. A partir de ahora el entrenador Erik Spoelstra tiene la obligación de dejar de hacer inventos y poner en la cancha a los mejores jugadores en ese momento, calcular mejor los descansos y las rotaciones, pero sobre todo acertando a la hora de cerrar el juego.
No es que no se crea que el equipo puede llegar a hacer algo esta temporada. Pero en el deporte como en la vida las personas se fían del que paga a tiempo, no del que no paga o paga tarde.
Parece mentira este Heat sin Jae Crowder, es otro ahora sin actitud, sin alma y sin un entrenador que dé en la tecla, porque si alguien no está asumiendo su responsabilidad.
Parecía que no era necesario hacer un cambio, pero visto lo visto Pat Riley debe tomar el teléfono y comenzar a hacer llamadas antes de que cierre el mercado el 25 de marzo. Cuanto antes mejor.
Ahora para terminar la gira además del juego ante los Kings este jueves, al Heat se le vienen los Lakers el sábado y el lunes el Thunder, ¿conseguirá una victoria?
Al menos no así como está jugando. No con esta alineación pequeña que tanto le gusta a Spoelstra. Al menos no con el quinteto que suele cerrar los juegos.
Después de perder tres juegos consecutivos, el Heat con 11-17 va en caída libre de momento en el puesto 11 y cada día va quedando menos para la deseada remontada.
Tal vez el lesionado Goran Dragic es la pieza que le falta para que la maquinaria funcione, tal vez la solución sea traer a Andre Drummond desde Cleveland en un intercambio, pero lo cierto es que este equipo de Miami necesita ayuda.
Cambiar la situación y superar el bochorno depende de los jugadores y de los entrenadores. La pelota está en sus manos.
Esta historia fue publicada originalmente el 18 de febrero de 2021, 0:52 p. m..