¿El inicio de una dinastía en la NBA? Shai y sus escuderos en el Thunder dan el primer aviso
Con el anillo ya en su poder tras doblegar a los Pacers de Indiana, el Thunder de Oklahoma City de Shai-Gilgeous Alexander aspiran ahora a dar forma a su dinastía en una NBA huérfana de equipos realmente dominantes en los últimos años.
Los Warriors de Golden State de Stephen Curry son el último conjunto que conquistó dos títulos consecutivos (2017 y 2018) y la última dinastía como tal considerando sus tres anillos en cuatro años (2015-2018) o sus cuatro coronas en ocho cursos alcanzando la de 2022.
Pero desde 2018, todo han sido ganadores solitarios en la NBA: los Raptors de Toronto (2019), los Lakers de Los Angeles (2020), los Bucks de Milwaukee (2021), los mencionados Warriors (2022), los Nuggets de Denver (2023) y los Celtics de Boston (2024).
Muchos de estos campeones tenían motivos para creer que podrían repetir y ninguno alcanzó el cielo de nuevo, pero estos Thunder cuentan con razones de peso para creer que pueden dominar con mano firme la liga.
De entrada, uno de los aspectos más llamativos de Oklahoma es la juventud y el desbordante talento de su plantilla empezando por Shai, que el próximo mes cumplirá 27 años ya con el MVP de la temporada regular y el MVP de las Finales en su vitrina.
Escoltando al fabuloso base canadiense, el Thunder cuenta con un vestuario repleto de recursos en el que también sobresalen los imprescindibles Jalen Williams y Chet Holmgren, que completan el big three de Oklahoma con 24 y 23 años, respectivamente.
La robusta defensa de Lu Dort, la fortaleza interior de Isaiah Hartenstein, el poder revulsivo de Alex Caruso y las aportaciones de Aaron Wiggins, Cason Wallace o Isaiah Joe, entre muchos otros, fueron fundamentales para el combinado dirigido por Mark Daigneault.
El anillo culminó un ambicioso proceso de reconstrucción de Sam Presti, mánager general de la franquicia y que además de un equipo campeón atesora un botín descomunal de elecciones del draft para modelar y mejorar un presente y futuro brillantes.
Además, llevó la gloria deportiva a un estado como Oklahoma con una gran tradición de competición universitaria pero donde el Thunder es el único equipo presente de las ligas más importantes del país (NFL, NBA, MLB, NHL y MLS).
De la decepción al éxito
Quizá esa juventud y falta de experiencia les pasó factura el año pasado, cuando tenían ya los pilares del bloque actual pero se toparon en semifinales del Oeste con los Mavericks de Dallas de Luka Doncic.
Escarmentados y con la lección aprendida, Shai y compañía, con refuerzos clave como los de Caruso y Hartenstein, pisaron el acelerador desde el inicio de la campaña y no lo soltaron hasta tener el anillo en la mano.
Primeros del Oeste con un impresionante balance de 68-14 (el mejor de la liga), el Thunder se amparó en su asfixiante y ya histórica defensa junto a un poderío aplastante en casa: 35-6 en temporada regular y 11-2 en los playoffs. Además batieron el récord de diferencial de puntos en una temporada regular con +12.87 de promedio.
Pero el viaje al anillo no fue, en cualquier caso, un camino de rosas.
Los Nuggets de Nikola Jokic les llevaron hasta el séptimo encuentro en las semifinales del Oeste y los asombrosos y memorables -pese a la derrota- Pacers les obligaron a soltar hasta la última gota de sudor en la serie por el anillo, incluso tras la desgraciada lesión de Tyrese Haliburton.
Finalmente sacaron adelante todas las eliminatorias para conquistar un anillo extraordinario en muchos sentidos. Por ejemplo, este Thunder es junto a los legendarios Bulls de Chicago de Michael Jordan de 1995-96 y 1996-97 el único equipo de la historia de la NBA en coronarse con 84 o más victorias contando fase regular y playoffs.
Asimismo, este es el primer título para el Thunder desde que aterrizaron en 2008 en Oklahoma, aunque esta franquicia ya tenía el anillo de 1979 cuando estaba afincada en Seattle y competía bajo el nombre de los Supersonics.
Ahora el Thunder es el rival a batir en el Oeste y para destronarlos tendrán que darlo todo equipos como los Lakers de Doncic y LeBron James; los Rockets de Houston, que acaban de fichar a Kevin Durant; o los Spurs de San Antonio de Victor Wembanyama, que se postulan como uno de los conjuntos más activos para el mercado de este verano.
Pero tras cumplir el sueño de traer el título a Oklahoma, el Thunder tiene la ilusión y razones de sobra para intentar instaurar una nueva dinastía en la NBA.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de junio de 2025, 0:23 p. m..