LeBron James vs. Miami, un encono inútil sin victoria
Las visitas de LeBron James a Miami hace rato que dejaron de tener ese exotismo añadido, el morbo que nacía de la manera solapada en que la estrella de Cleveland se fue de la ciudad y dejó al Heat con las manos vacías.
James, ese villano propicio, regresa este sábado a la Arena AmericanAirlines para recibir su repaso de abucheos e insultos, pero lo hace en un momento donde al Heat no le sirve otra cosa que la victoria.
La tremenda derrota del jueves frente a Charlotte lo cambió todo de golpe para Miami, que lucha a brazo partido por terminar en la tercera plaza en la Conferencia Este y en la cima de la División del Sureste.
El Heat no se esconde en lugares comunes al estilo de "nosotros no miramos la pizarra'' y sus jugadores han dicho de manera diáfana que resbalar en la tabla es algo que les molestaría enormemente.
"Claro que la queremos'', comentó Goran Dragic. "Queremos terminar tan alto como podamos. La tercera plaza es posible. Sin embargo, lo sucedido en el partido contra Charlotte es algo duro de aceptar''.
Pero si el fracaso contra los Hornets resultó un varapalo difícil de digerir, otro traspiés ante los Cavaliers no solo dolería por el calibre y el personal del contrario, sino por su significado a futuro.
A Miami le restan 14 juegos para cerrar el calendario, y basado en los parámetros de desempate ahora mismo se encuentra en la sexta posición por el Este, colocándose en un camino peligroso rumbo a la postemporada.
"No tenemos margen de error, eso es lo lindo y lo duro de este momento'', confesó el coach del Heat, Erik Spoelstra. "No se trata de competir, también es preciso ejecutar la jugada en el momento duro, bajo presión''.
Claro que la queremos. Queremos terminar tan alto como podamos. La tercera plaza es posible. Sin embargo, lo sucedido en el partido contra Charlotte es algo duro de aceptar
GORAN DRAGIC
armador del HeatPara Miami ya pasó la ocasión de los golpes de pecho frente a James, de enviarle señales a medias acerca del error que cometió al irse y de gritarle en la cara que, de cierta manera, por su pecho pasa cierta estela de traición.
Cleveland ya dejó atrás el trastorno del despido de David Blatt, el mini encono entre James y el resto de los jugadores, y parece responder mejor a la mano novel del coach Tyronne Lue.
El Heat debe saber que los Cavaliers pasaron por su propio infierno y han salido fortalecidos de la hoguera para presentar una mejor cara. Así que jueguen o no James, Kyrie Irving o Kevin Love, la divisa no puede ser otra que ganar.
De lo contrario, mirar la tabla de posiciones será un ejercicio de sadomasoquismo.
"Uno mira los resultados y ve quién juega contra quién'', apuntó Dwyane Wade. "Lo peor es que uno espera tener ayuda de terceros. Eso es lo peor. La carrera es dura en el Este y va a ser así hasta el final''.
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Esta historia fue publicada originalmente el 18 de marzo de 2016, 3:14 p. m. with the headline "LeBron James vs. Miami, un encono inútil sin victoria."