Poco brillo en el Juego de las Estrellas de la NBA en Los Angeles. Lo mejor y lo peor del evento estelar
El pasado fin de semana se celebraron sin penas ni glorias las actividades del Juego de las Estrellas de la NBA, en el Intuit Dome, en Inglewood, California.
La calidad ahí estaba, pero las competencias más frías e insulsas no pudieron ser, desde el viernes hasta el domingo, pese a que algunos marcadores indiquen lo contrario.
El jugador del Heat Keshad Johnson ganó una de las competencias de clavadas menos atractivas de la era moderna, justo cuando se cumplían 10 años del legendario enfrentamiento final entre Zach Lavine y Aaron Gordon en 2016.
Sin quitarle méritos a Johnson, que fue el mejor, nada tiene que ver con el nivel mostrado con anterioridad.
El concurso de los triples lo dominó Damian Lillard, de los Trail Blazers, por tercera vez en los últimos cuatro años superando a Devin Booker, de los Suns, que estuvo a punto de ganar y al novato de los Hornets, Kon Knueppel, en lo que fue tal vez lo mejor del Partido Estelar.
El jugador de Miami Norman Powell estuvo a punto de avanzar a la final.
Antes, en la primera competencia del sábado, de tiro al aro desde diferentes distancias, la cual sustituyó al concurso de habilidades, el trío de Nueva York fue el ganador ante otros tres tríos de diversa procedencia, en una competencia que invitó al bostezo y en la que el gran perdedor fue la NBA.
El viernes el centro del Heat Kel’el Ware brilló en el juego de las Estrellas Futuras, que ganó el equipo de Vince Carter, ante los de Carmelo Anthony, Tracy McGrady con equipos formados con jugadores de primero y segundo año, además de un equipo con jugadores de la G-League, dirigido por Austin Rivers, donde jugó Jahmir Young del Skyforce.
El plato fuerte fue el Juego de las Estrellas del domingo con tres equipos estrenando un formato que buscaba ser más atractivo y estuvo cerca de conseguirlo.
Si bien se ganó poniendo al equipo del Mundo, se perdió nombrando a los otros dos como Estrellas y Franjas, con lo cual se perdió la identidad.
Ganó el Equipo Estrellas que se impuso en la final 47-21 al Equipo Franjas ¿Le dice esto algo?
El equipo Mundo, con Powell, perdió 37-35 y 48-45 ante los dos conjuntos de EEUU, permitiendo que el equipo Estrellas, que cedió previamente 42-40 con Franjas, llegara a la final y la ganara.
Tal vez la nueva guardia le ganó a la vieja, más por ganas que por calidad.
Se echó en falta el concurso de jugadores como Stephen Curry, Giannis Antetokoumpo y Shai Gilgeous-Alexander por lesiones.
Luka Doncic y Nikola Jokic no jugaron el segundo juego y LeBron James, con sus 41 años, estuvo tal vez en su último Juego de Estrellas.
Anthony Edwards se lo tomó muy en serio y fue el MVP como mejor jugador de la final; mientras Kawhi Leonard ya se había comido el Mundo con las Franjas.
Fue un Juego de las Estrellas un poco más animado, pero hay que seguir mejorando, buscando el modo que las competencias sean más espectaculares y realmente gane el mejor. De momento sigue siendo más rollo que película.
Ahora llega el tramo final de la NBA y el Heat permanece en el octavo puesto de la Conferencia Este con un balance de 29-26.
Miami vuelve a la actividad este fin de semana. El viernes 20 de febrero enfrenta a los Hawks en Atlanta y el sábado 21 en el Kaseya Center a los Grizzlies.
Esta historia fue publicada originalmente el 17 de febrero de 2026, 10:04 a. m..